viernes, 20 octubre, 2017

La Paz Mundial


A través de la paz interior se puede conseguir la paz mundial

Dalai Lama

Tras peinarse cuidadosamente

Tras peinarse cuidadosamente

Desde su más tierna infancia Arturo era enormemente comprensivo con cuantos lo rodeaban. Cada vez que un amigo en el colegio sufría algún percance, cada vez que alguien necesitaba ayuda porque lo suspendían o simplemente olvidaba el bocadillo en casa, Arturo se colocaba ante el infortunado compañero y, tras peinarse cuidadosamente y colocarse la ropa, le daba un largo abrazo. Como era tan educado, si se trataba de una chica Arturo se limitaba a facilitarle un pañuelo escrupulosamente planchado y le daba la razón a la infeliz.

—No hay derecho —se quejaba la muchacha.

—Desde luego —asentía Arturo.

—Ya estoy harta —insistía ella. Y Arturo, sólo entonces, cogía cariñosamente las manos de la desdichada y se las sostenía hasta que el berrinche se le pasaba, o bien otro asunto distinto era objeto de su atención, ya que a su aptitud para dar consuelo Arturo unía una habilidad especial para cambiar de tema en el momento oportuno.

Arturo no era un alumno especialmente brillante, pero obtenía buenas calificaciones ya que también era comprensivo con los profesores. Si alguno recibía una amonestación del director del colegio o tenía un día difícil con algún alumno, Arturo se personaba en su despacho y le daba un fuerte abrazo.

Arturo los abrazaba con aprecio

Arturo los abrazaba con aprecio

Al cabo de los años, Arturo terminó sus estudios de Derecho y puso en marcha una pequeña empresa de comprensión. Las víctimas de los delitos más violentos experimentaban una inmensa sensación de alivio cuando Arturo las abrazaba y al poco tiempo se convirtieron en sus principales clientes, aunque también los reos, los detenidos y los presidiarios demandaban sus servicios. Los visitaba en los calabozos, en las prisiones, en las celdas de castigo y Arturo los abrazaba con todo aprecio, especialmente a los condenados a muerte, que aceptaban resignadamente su destino y redactaban conmovedoras cartas dirigidas a los familiares de los damnificados una vez que Arturo los ceñía entre sus brazos y los hacía recapacitar con este sencillo gesto.

Cascos azules

Cascos azules

Pronto patentó su afectuosa técnica de abrazar a los infelices y formó una plantilla de varias decenas de ingenieros abrazadores que desarrollaban su labor en todos los ámbitos imaginables: abrió mercado en el mundo del deporte, y en las eliminatorias de los torneos de fútbol comparecía siempre un grupo de empleados de la empresa de Arturo para consolar a los seguidores del equipo derrotado. La ONU contrató sus servicios para acompañar a los cascos azules en sus difíciles misiones internacionales y, según el informe anual del secretario general de la organización, las actuaciones de las fuerzas de paz comenzaron a resultar asombrosamente efectivas a raíz de la incorporación de un cuerpo de abrazadores de élite capaces de reconducir las relaciones entre ejércitos rivales incluso en situaciones de fuego real, en el transcurso de un enfrentamiento. La brigada de abrazadores permanecía atrincherada en el frente hasta que se abrían las hostilidades, momento en el que se aproximaba enarbolando la bandera blanca hasta las posiciones de los combatientes y repartían abrazos a diestro y siniestro en uno y otro bando hasta que se obraba el milagro y los guerreros regresaban a sus cuarteles.

La Paz Mundial

La Paz Mundial

Las relaciones entre Rusia y Ucrania, entre Israel y Palestina, entre el integrismo islámico y occidente entraron en una nueva fase de concordia que se saldó con la firma de sendos acuerdos de paz definitivos auspiciados por el propio Arturo en persona. En el ámbito familiar, entre las parejas, entre los pueblos vecinos, en las relaciones comerciales entre consumidores y empresas asimismo se inició una nueva edad de oro presidida por la concordia y las buenas intenciones a raíz de que Arturo entrara en materia y pusiese en práctica su insólita habilidad pacificadora. A través de internet, mediante vídeos subtitulados en todos los idiomas, los buenos oficios de Arturo y su ejército pacificador llegaron hasta el fin del mundo.

El germen de la insatisfacción

El germen de la insatisfacción

Cuando todos los enfrentamientos hubieron cesado de forma definitiva se hizo evidente que aún existía un recinto en el que la acción beneficiosa de Arturo era necesaria: el interior del propio hombre. En el seno de su cuerpo, en su psicología anidaba el germen de la insatisfacción y la venganza, y era enormemente frecuente que una persona, sin causa externa ostensible, la emprendiera contra su propio cuerpo y decidiese trabajar o accidentarse sin tener necesidad alguna de ello. Ante el colosal reto de acometer la pacificación universal del género humano, Arturo no se amilanó y tomó la decisión más acertada de su asombrosa existencia: sus brigadas se emplearían a fondo con el irrenunciable propósito de abrazar a todos y cada uno de los hijos de Eva.

Selva de Borneo

Selva de Borneo

Una mañana, al cabo de quince años de abrazar ininterrumpidamente a la población mundial, los últimos seres humanos de una recóndita selva de Borneo que estaban insatisfechos porque una tribu cercana los tenía por menos capacitados de lo que debieran recibieron exitosamente los servicios de una brigada de abrazadores pertene­cien­tes a la multinacional de Arturo. La paz mundial había llegado.

Álvaro Fierro Clavero
www.alvarofierro.com

Comentarios

  1. Alicia Fierro dice:

    Me ha gustado mucho. Me encanta lo del ejército de abrazadores. Vi esto en un video hace unos años. No sé si era de Quino.

  2. Lo consiguió! Viva Arturo!

  3. Teresa heredia armada dice:

    A ver si con un poco de suerte me encuentro con Arturo y…..me abraza

  4. Teresa heredia armada dice:

    Y entro en La Paz mundial.

  5. ¡Es aterrador! la más horrible distopía que hasta ahora hayas escrito. Da mucho miedo y recuerda vagamente a El informe de Brodie. Un maestro del horror…

  6. ¡Fantástica matrioska!
    El sistema ha alcanzado su estado de equilibrio y su máximo grado de entropía y de caos. El destino del universo… Pero me quedo con ese nombre que nos ha tocado, que suena tan dulce en su idioma original, también con k y que significa ‘Cielos inconmensurables’. No podía ser de otro modo.

    Gracias Álvaro y dile por favor a Arturo que se lo tome con más calma…

  7. Muy bien por Arturo. Cuando lo veas, dale un abrazo de mi parte. Y otro para ti.

Deja un comentario