lunes, 23 octubre, 2017

Dios salve a la tecnología


Dios salve a la tecnología

Dios salve a la tecnología

POEMA DE AMOR DE UN TELEGRAFISTA
A UNA TELEGRAFISTA

Las espiras de mi alma se entrelazan,
aunque estén distantes, con las tuyas,
y estas espiras tuyas cierran el circuito
alrededor de la aguja de mi corazón.

Constante como Daniel, fuerte como Grove,
bullendo en su fondo como Smee
mi corazón desborda la marea del amor
y todos sus circuitos se cierran en ti.

Cuando a lo largo de la línea
discurren los mensajes de mi corazón, dime,
¿qué corrientes se inducen en ti?
Un solo click tuyo acabará con mis penas.

Gracias a muchos voltios el weber fluye,
y teclea esta respuesta a mí;
soy tu faradio fiel y verdadero,
cargado a un voltio con amor por ti.

James Clerk Maxwell

La revista del Instituto de Tecnología de Massachussetts ha publicado un artículo que el lector puede leer aquí en inglés en donde se presentan las diez tecnologías que están llamadas a transformar el mundo en un periodo relativamente breve: www.technologyreview.com/lists/technologies/2015/

Veamos lo que se vaticina al respecto.

 

Realidad virtual

HoloLens de Microsoft

HoloLens de Microsoft

El término «Realidad virtual» fue acuñado en 1985 por Jaron Lanier, un escritor e informático pionero en la materia que actualmente trabaja para Microsoft. En la actualidad Google y Microsoft compiten entre sí en el terreno de las gafas tecnológicas con sus productos Google Glass y HoloLens. Por su parte, la empresa de nueva creación Magic Leap —esto es, Salto Mágico— está poniendo a punto un dispositivo que en un máximo de tres años será capaz de situar ante nosotros objetos virtuales, lo que abre nuevas perspectivas a las industrias cinematográfica, de juegos por ordenador o telecomunicaciones.

Según he creído entender, el aspecto que tendrá el asunto será el siguiente: el usuario dispondrá de algo parecido a una consola de videojuegos como las actuales. Mediante alguna clase de dispositivo miraremos a través de unas lentes y veremos todas las criaturas imaginables —esta expresión suele referirse a lo que imaginan los niños o los adultos con problemas— a escasos centímetros de nosotros. En el cine hemos visto cosas parecidas.

 

Nanoarquitectura

La científica Julia Greer

La científica Julia Greer

Se trata de producir materiales cuya estructura íntima los permita ser extremada­mente flexibles y ligeros, lo cual proporciona interesantes modos de ahorrar energía y producir objetos más versátiles. Hasta ahora, los materiales pesados eran resistentes y los ligeros, frágiles. Esto ha dejado de ser cierto. Uno de los ámbitos en los que los avances serán importantes en los próximos años es el de las baterías, ya que una enorme cantidad de dispositivos móviles —incluidos los coches— extenderían su tiempo de servicio si fueran más capaces, ligeras y baratas, y los equipos de investigación de medio mundo están consiguiendo avances importantes.

Julia Greer es una científica de materiales del Instituto de Tecnología de California que produce nuevos materiales cerámicos con capacidad para deformarse, o estructuras hechas de níquel que pesan menos que una pluma y que tienen sensacionales propiedad aislantes de la temperatura. Colabora con biólogos para que sus nanoestructuras cerámicas sirvan como andamios o moldes donde puedan crecer nuevas estructuras óseas en el oído interno de los sordos. Parece ser que las nuevas impresoras láser en tres dimensiones pueden jugar un importante papel en la elaboración de estructuras con formas complejas.

 

Comunicación entre coches

Comunicación entre coches

Comunicación entre coches

En el mundo muere anualmente alrededor de un millón de personas en accidentes de tráfico. En un par de años la tecnología puede ayudar a que la comunicación entre coches sea una realidad y esta sobrecogedora cifra se reduzca. Los vehículos portarán una antena que comunique ciertos datos como su posición, su velocidad o si está o no frenando que permitirá a los restantes coches hacerse una idea de lo que ocurre en su entorno y, llegado el caso, alertar al conductor o actuar sobre los medios oportunos con el fin de evitar colisiones.

El sueño de una ciudad con coches conducidos de manera completamente automática aún parece lejano, ya que multitud de circunstancias —golpes, lluvia, suciedad, vibraciones, obstáculos— atentan en contra de la fiabilidad de los sensores y los sistemas de detección. Por otro lado, hace falta una considerable capacidad de cálculo en el ordenador del automóvil para procesar la información de los restantes vehículos del entorno. General Motors ha anunciado que lanzará en 2017 un Cadillac con capacidad para comunicarse con otros coches, aunque seguramente tenga que pasar al menos una década hasta que estos modelos tengan suficientes interlocutores.

 

Cobertura internet total

Aproximadamente el 60% de la población mundial —unos 4.300 millones de personas— viven en zonas rurales a las que no llega internet. Google se ha propuesto que la cobertura de internet sea completa en todo el globo y para ello ha ideado un sistema de globos aerostáticos que desde una altura de unos 20.000 metros, en la estratosfera, sean capaces de mantener enlaces de internet a gran velocidad por radio con la superficie terrestre. La iniciativa —conocida como «Project Loon», es decir, «Proyecto Chiflado»— ya cuenta con más de veinte globos de helio en el hemisferio sur alimentados por energía solar.

Globo del proyecto de Google

Globo del proyecto de Google

Este proyecto ha tenido que resolver importantes problemas de navegación aérea, ya que los vientos en la estratosfera alcanzan los 300 km/h. El modo de ir de un lugar a otro consiste en buena medida en desplazarse hacia arriba o hacia abajo para coger la corriente de aire que lleva el globo en la dirección deseada. A principios de 2015 se ha conseguido que un globo viaje 10.000 km y se sitúe a 500 metros de su objetivo. Otro reto importante ha sido la obtención de materiales adecuados para la confección del globo, que han permitido alargar la vida útil de estos ingenios desde los ocho días en el verano de 2013 hasta los cien que se consiguen actualmente.

Elon Musk

Elon Musk

A Google le ha salido un competidor: Facebook, que acaba de comprar con idéntico objetivo una compañía de drones alimentados por energía solar, pero en el largo plazo la solución parece estar más arriba: en enero de 2015, Google ha invertido 900 millones de dólares en SpaceX, la compañía de Elon Musk —el visionario sudafricano que fundó PayPal, el mayor sistema de pago del mundo, y Tesla Motors, dedicada a la fabricación de vehículos eléctricos— que pretende establecer una red de satélites de internet.

 

Biopsia líquida

El cáncer acaba con la vida de ocho millones de personas al año. Ya hay análisis de sangre que nos permiten saber si estamos desarrollando un cáncer incipiente incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas.

El doctor chino Dennis Lo ha conseguido varios hitos a lo largo de su extraordinaria carrera: demostró que el feto pone en circulación fragmentos de su ADN en el torrente sanguíneo de la madre, lo cual permite evitar la amniocentesis y conocer las enfermedades genéticas que el no nacido desarrollará a lo largo de su vida. Ahora su objetivo es bien simple: que un análisis de sangre anual nos permita saber si tenemos cáncer cuando todavía estamos a tiempo de curarlo.

Por el momento, la prueba desarrollada por Lo funciona para cánceres provocados por virus, pero ya trabaja para extender el ensayo a otros tipos de neoplasias y asimismo pretende conseguir que el coste disminuya con el fin de poder efectuar controles sistemáticos en la población. En opinión de Eric Topol, un prestigioso profesor de Genética, los procedimientos puestos en marcha por Lo están llamados a convertirse en el equivalente de lo que fue el estetoscopio.

 

Desalinización a gran escala

Planta desalinizadora de Ashkelon, en Israel

Planta desalinizadora de Ashkelon, en Israel

Los suministros actuales de agua dulce no son suficientes para satisfacer las necesidades de la población. Se estima que unos 700 millones de personas —que podrían llegar hasta los 1.800 millones en una década— no tienen completamente satisfechas sus necesidades. En Israel se ha puesto en marcha una inversión de 500 M$ que puede ser la solución gracias al coste razonable del proceso.

En esencia, el procedimiento empleado consiste en hacer pasar el agua salada a través de una serie de membranas de polímeros que permiten la obtención de agua dulce. El grave inconveniente de este procedimiento, llamado «ósmosis inversa», es que requiere una enorme cantidad de energía para impulsar el agua. El proyecto israelí adopta una serie de mejoras de diseño —bombas más eficientes, recuperación de energía— que han permitido abaratar considerablemente la explotación.

En 2004 la totalidad del suministro de agua en Israel procedía de pozos y de lluvia. Ahora, un 40% del agua total consumida se obtiene a partir del mar, y se espera llegar al 50% en breve plazo. En su búsqueda de soluciones más eficientes, los diseñadores están detrás de conseguir membranas de grafeno, la fabulosa lámina de carbono de un único átomo de espesor.

 

Nuevas formas de pago: Apple Pay

Apple Pay

Apple Pay

Ya es posible efectuar los pagos mediante el teléfono móvil. Aunque no se trata de un invento de Apple, ha sido esta compañía la que ha diseñado un sistema especialmente sencillo para pagar. A diferencia de otras soluciones de Google o de PayPal, que requieren la apertura de una aplicación en el móvil, con Apple Pay el cliente sólo tiene que acercar su teléfono al terminal de cobro y pulsar un botón: no hace falta firmar ni introducir el PIN. Por el momento el servicio sólo está disponible para los usuarios de iPhone 6 de los Estados Unidos, donde sólo un 2% de los comercios tienen la tecnología que permite el cobro con Apple Pay. En España, Mercadona ya puede aceptar pagos con este sistema.

Pero las implicaciones de este nuevo servicio van mucho más allá. Apple está sentando las bases de la nueva manera de hacer transacciones comerciales seguras en el futuro. Los códigos de barras, los códigos QR y las tecnologías de pago con tarjetas de crédito y débito van a cambiar drásticamente. A menudo nuestros números de tarjeta se quedan almacenados en los servidores de los establecimientos donde pagamos, lo que abre la puerta a los modernos delincuentes informáticos. A partir de ahora se trabajará con una foto de la tarjeta y con información encriptada que únicamente pueda ser descodificada por Apple Pay.

Quien cobra y paga es quien tiene el poder. Seguramente veremos nacer nuevos bancos cuyos nombres sean Google, Apple o Facebook.

 

Organoides cerebrales

La investigadora Madeline Lancaster

La investigadora Madeline Lancaster

Madeline Lancaster es una científica del Instituto de Biología Molecular de Viena. Se dedica a cultivar tejidos neuronales que poseen algunas de las características del cerebro humano. El proceso empieza con una única célula de piel de un adulto que se convierte en una «célula madre pluripotente inducida» —que son unas células con capacidad para convertirse en casi cualquiera de las células de nuestros tejidos— y, posteriormente, en una neurona.

Mediante conjuntos de neuronas producidas de esta manera se construyen minicerebros en los que pueden observarse los efectos de las modificaciones genéticas y de los medicamentos. Uno de los primeros estudios se llevó a cabo con un paciente que padece microcefalia, un desorden que se caracteriza por dar lugar a cerebros de pequeño tamaño. Los organoides cerebrales producidos a partir de una célula del paciente permitieron detectar una proteína defectuosa asociada a la enfermedad y curar parcialmente el minicerebro creado en el laboratorio. Los investigadores están empezando a estudiar la esquizofrenia o el autismo de esta manera.

Madeline Lancaster se planteó el reto de que los minicerebros aumentaran su tamaño sin que dispusieran de un sistema circulatorio como el nuestro. Encapsuló cada organoide cerebral en un baño de nutrientes celulares y se dedicó a remover el conjunto. El procedimiento ha permitido conseguir tejidos cerebrales con neuronas más desarrolladas y mayores niveles de complejidad. «Estoy interesada en descubrir lo que nos hace humanos», dice la doctora Lancaster.

 

Fotosíntesis más eficiente

Arroz C4

Arroz C4

Los rendimientos agrícolas no están aumentando al mismo ritmo que la población. En diciembre de 2014, un grupo de genetistas anunció que había conseguido la clave para que las plantas de arroz realicen la fotosíntesis a la manera de otras especies de crecimiento más rápido, como por ejemplo el maíz o la caña de azúcar. Al parecer, el avance puede extenderse al trigo.

Como recordará el lector de la Mirada Infinita de sus estudios del colegio, mediante la fotosíntesis las plantas absorben el dióxido de carbono de la atmósfera y, gracias a la energía aportada por la luz, lo convierten en materia orgánica. La nueva fotosíntesis —llamada C4 por los investigadores— concentra el dióxido de carbono en células especializadas que aceleran el proceso. Se estima que la productividad del trigo y el arroz C4 será un 50% superior, o bien serán necesarias menores cantidades de agua y fertilizantes para producir la misma cantidad de comida.

A pesar de los cambios genéticos introducidos hasta ahora, el arroz que consumimos continúa efectuando la fotosíntesis como el arroz no manipulado genéticamente. El reto estriba en conseguir que las células especializadas en capturar el dióxido de carbono estén en la disposición adecuada alrededor de otras células que se dediquen a acumular el resultado de la fotosíntesis. Para ello los científicos deben todavía identificar los genes involucrados en el crecimiento de la planta de arroz, que podrían ser varias docenas. Se estima que hará falta como mínimo una década hasta que estos adelantos lleguen a las cosechas. La extensión a otras especies interesantes como la patata, el tomate o la soja al parecer también está llena de dificultades.

 

Internet para el ADN

Hay personas que padecen extrañas enfermedades sin nombre. Los científicos van a comenzar a distribuir por internet sus informaciones genéticas para ver si hay en el mundo más personas como ellas. Por ejemplo, a Noah se le está reduciendo el tamaño del cerebelo, tiene retraso en el desarrollo, se vale de un andador y sólo es capaz de decir algunas palabras. Por si fuera poco, está empeorando. Para Noah es esencial que se descubra a alguien con el mismo trastorno, ya que la comparación de sus genes puede dar pistas de dónde está el problema.

Este tipo de desórdenes reciben el nombre genérico de «trastornos mendelianos». Ahora hay un programa informático llamado «MatchMaker Exchange» que se dedica a comparar los ADNs de enfermos de todo el mundo, pero al parecer todavía carecemos de herramientas lo bastante potentes como para afrontar el formidable reto de comparar los ADNs de millones de personas. Además hay otra barrera: los científicos suelen negarse a compartir esta información por consideraciones legales y de privacidad.

El envío a gran escala de la colosal cantidad de información que constituye nuestro genoma se considera imposible: para que se haga una idea el lector de Adiciones, la totalidad de las películas que tiene almacenadas Netflix —una empresa con 44 millones de clientes— en sus servidores ocupa 2,6 petabytes. Esta información tiene un tamaño equivalente al del genoma de unas 800.000 personas. Las secuenciadoras rápidas de ADN que están actualmente operando en el mundo producirán este año un volumen de información de 85 petabytes.

Los seres humanos podemos diferir unos de otros en unos tres millones de posiciones de ADN, es decir, nos diferenciamos en una parte de cada mil. La mayor parte de estas diferencias no es interesante para curar enfermedades, pero ahí también se encuentra el secreto para tratar pacientes como Noah. Ya que no es posible transmitir tantísima información, lo que sí se puede es enviar la consulta de unos centros de investigación a otros. Asimismo se trata de una cuestión complejísima que no se realiza en ninguna industria existente en la actualidad, pero al menos es un problema abordable.

El científico de datos David Haussler

El científico de datos David Haussler

El pasado verano David Haussler —un bioinformático de la Universidad de California— consiguió lanzar Beacon, una máquina exploradora del ADN. Por el momento es capaz de responder con un sí o un no a preguntas como «En alguno de los genomas que tienes almacenado hay o no una T en la posición 1.520.301 del cromosoma 1?» tras la consulta de algunos millares de genomas.

Con enorme frecuencia escuchamos a multitud de personas pronunciarse de manera displicente, despectiva o antagónica en torno a la tecnología, un egregio desarrollo del sistema capitalista de producción que ha hecho posible esta etapa dorada de la humanidad en la que una interminable serie de adelantos han servido para mantenernos a algunos con vida cuando en otra época ya estaríamos debajo de una lápida. Los mismos que se manifiestan contra este maravilloso sistema se sirven de él para disponer de luz y agua caliente por las mañanas o comunicarse por internet o vestirse a precios baratísimos o desplazarse en coches eficientes y seguros.

A mi pequeño entender, ninguna crítica seria sobre ningún tema puede ser tenida en cuenta a no ser que venga acompañada de una posible alternativa viable. Decir que las cosas están mal es muy sencillo, pero es enormemente difícil mejorar lo que ahora está a nuestra disposición. Por supuesto que hay multitud de cosas que no funcionan en todos los órdenes de la vida y del mundo en que nos encontramos, y también es cierto que enormes sectores de la población —principalmente en los países que viven al margen del capitalismo— aún no se benefician de las modernas soluciones de transporte, producción de energía, medicina o bienestar, pero al menos dejemos trabajar a los que han contribuido a que nuestro planeta sea tan distinto para mejor del que conocieron nuestros tatarabuelos, esos esforzados seres humanos que fallecieron de gripe, perdieron no se sabe cuántos hijos en el parto y se alimentaban únicamente con lo que producían ellos mismos.

Álvaro Fierro Clavero
www.alvarofierro.com

Comentarios

  1. Gracias por tu interesante aportación!

    Comparto tu reflexión en cuanto a que el desarrollo de la tecnología es altamente positivo cuando se desarrolla en beneficio del ser humano y siempre que esté al servicio del hombre y de su propia naturaleza y no al revés. Creo que este punto es muy delicado y que hay que cuidarlo, siendo conscientes de hacia donde se va, para qué y por qué.
    Me preocupa también la polarización que produce en la humanidad el rápido progreso en unas zonas y la inexistencia del mismo en otras.

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