viernes, 20 octubre, 2017

Christian Bobin, “la confianza es el suelo debajo del suelo”


El último trabajo de Christian Bobin se denomina L´Homme Joie. En España aún no ha salido traducido, como el 90% de su obra, y nos perdemos mucho. Ya se ha convertido en uno de los libros más vendidos de su país. Gracias a él, la poesía vuelve a estar en los escaparates de las librerías.

ob_1d76b0_dscn7349-recadreeEs un libro que habla de la muerte, del amor, de la naturaleza y de Dios. De todos estos temas tan queridos para usted, ha elegido la confianza, ¿por qué?

Porque es la base de la vida. Hay que tener un suelo por el que andar porque a veces la tierra física, la tierra psíquica, la tierra material se hunde bajo los árboles. Hay un suelo debajo del suelo, y este subsuelo es la confianza. No sabría decir en qué o en quién, incluso sería más prudente no decir en qué o en quién para no encerrarse en definiciones o palabras, ni siquiera en un rostro. Mi testimonio es lo que he constatado en el mundo al atravesar zonas intempestivas. Al enfrentarme a la lluvia, al granizo o al fuego, he mantenido esta confianza, a pesar de todo, en una puerta abierta, un regreso al cielo y al aire.

¿Es una esperanza?

Sí, y es una tranquilidad un poco rara.

¿Acaso es una fe en el hecho de que la vida es buena, algo parecido a la confianza de los estoicos o de aquellos que piensan que en el fondo la vida tiene un sentido, que las cosas no son absurdas y que a pesar de las circunstancias, todo pasa para nuestro bien?

Es difícil contestar a esto porque hay que prestar mucha atención a todo el mundo en esta vida y principalmente a aquellos que no creen en nada, a los desesperados, que a veces tienen toda la razón, a aquellas personas a las que han arrancado el corazón. Pienso que hasta el mismo fracaso en la vida libera una dulzura, como la dulzura de las flores del cerezo. Hay una palabra blanca que se dirige a ti, si la percibes una vez es suficiente.

¿Una vez es suficiente?

Una vez es suficiente. Y aunque vengan noches, hielos y tinieblas, no importará.

bobin-muguet-rireComo cuando has degustado una vez una alegría inmensa, una experiencia de felicidad. Te puedes religar a ella para vivir siempre momentos de alegría y felicidad para seguir esperando a pesar de todo.

Cuando sucede una vez, es algo que no queda en el ámbito de la memoria, sino en el de la experiencia. El corazón ha vivido eso y desde entonces te acompaña siempre. La cortina del tiempo se ha inflamado y has visto lo que hay detrás. Poco importa que esta cortina se vuelva a construir, se reconstruye siempre, y a veces es dura como una muralla. Pero ya has visto lo que hay detrás, y eso estará siempre ahí.

¿Esas experiencias vendrían de la infancia? ¿La confianza se construye en la infancia?

A veces pienso que soy que soy la víctima de una “erotomanía angelical”. La erotomanía es, por ejemplo, lo que le pasó a Dante con Beatriz: el guiño de una mujer, un pestañeo y ahí se construye una catedral, el Tah Mahal, o cualquier otra belleza. Tu corazón está hecho de tal manera, que la experiencia a la que me refiero, no se localiza tan fácilmente, aunque vuelva sin parar. Últimamente puede ser el canto de un pájaro en el bosque, o por una extraña nostalgia que surge al ver una hoja muerta que el viento hace volar. Está muerta, está más que muerta porque el viento la maltrata, y al mismo tiempo veo en ella una nostalgia. Podemos ser polvo, nos pueden maltratar, y no estar preocupado, ¡esto es maravilloso! Y esta experiencia me vuelve cada vez a un lugar distinto. No es cuestión de memoria, sino de presente. Y en un momento dado en el presente, las puertas se vuelven a abrir.

lontano¿Ha sido usted siempre así, con esta capacidad de maravillarse, de ver a través de pequeños detalles de lo cotidiano, de la naturaleza y que sea capaz de construir páginas sublimes a partir de esa nadería? ¿Es una cuestión de sensibilidad?

No. Pienso que estoy en lucha constante con otras cosas, a esas cosas las llamo “el mundo”. Porque el mundo es el que trae la melancolía, y la melancolía tiene una dulzura persuasiva y peligrosa, es la manzana roja del cuento entregada por la bruja, que sabe muy bien al principio. Yo estoy en guerra, permanezco en ella, pero mis aliados son muchos. Es ésta hoja muerta, el canto del ruiseñor, un poema que se inflama en la página. Hablo tanto como lector que como escritor. Es un rostro que está bañado por la luz, una cuna.

¿Acaso tenía usted desde el principio esa capacidad para encontrar a los aliados, o le han llegado progresivamente?

La capacidad ha ido llegando poco a poco. Viene de la infancia en donde todo se prepara. Yo vivía tiempos vacíos y miraba pasar a la gente detrás de un cristal, aceptaba que no pasara nada. Esta fue la experiencia de fondo durante mucho tiempo. Podía quedarme mirando fijamente al techo, o mirar la lluvia, esperando sin esperar. Quizás durante esos años hice un granero, me aprovisioné de silencio y espera, una espera ciega de esperanza, vacía, casi como el estado del niño abandonado. Y luego han ido llegando cosas cada vez más numerosas, hasta llegar a ser innombrables.

481963_504832976198185_4609880_n¿Es consciente de que en un momento determinado ha sentido esa confianza de la que hablamos? ¿Cómo se dio cuenta de que estaba habitado por esa confianza?

La abertura a esa gran puerta de la confianza fue hace más de treinta años, y fue una mujer que ya no está en este mundo, a quien llamo “ la plus que vive” ( la más que viva). Es una experiencia que la tiene mucha gente. Imagínese a alguien que se le acerca con alegría y confianza. Eso es todo. Los niños saben hacerlo, se nos acercan así. Pues imagínese que es un adulto el que se le acerca. Ella llegó así, y su rostro lo barrió todo. Le escribí una maravillosa carta de amor. Era mi mujer, falleció en 1995 tras 15 años de relación. Yo no había escrito casi nada antes de conocerla, pero después fue como si se encendiera una luz.

Lo que hace que su obra sea poética es que está fuera del tiempo, de las fechas y los datos históricos. El tiempo de la contemplación no se cuenta por horas. Es la misma sensación que tenemos al leer a los místicos. Los místicos son poetas, o los poetas místicos, porque de repente salen del tiempo, y es emocionante. La poesía es la que desafía a la muerte, el término del tiempo que se nos ha dado en la vida.

La poesía desafía a la muerte del llevarse lo que importa. Lo que está en el hueco de la mano de la poesía, mezclado con el hacer de los días, es un brillante al que la muerte no tiene acceso, ni nadie. Es intocable, inmortal. Las joyas de esta vida continúan manifestándose en las carnes desaparecidas, y no pasa nada porque desaparezcan. He tenido siempre esta sensación de que no vivimos en el tiempo. Por supuesto que hay una parte de nosotros que vive en el tiempo y que se va, que pasa al otro lado del agua o de la tierra. Pero hay algo bastante misterioso que se llama “presencia”, que siempre nos cuesta nombrar y que no pertenece al tiempo.

christian-bobin-chez-lui-a-saint-firmin-en-saone-et-loire_1292791Pienso, de todas formas, que aquellas personas que no han tenido un encuentro fundante con el padre, o con la madre, o con alguien y que no han conocido la confianza, no la tendrán nunca en su vida. ¿Piensa usted que es necesario haber tenido ese tipo de relación amorosa con alguien para tener confianza en la vida?

Nadie, absolutamente nadie, puede permanecer en un infierno hasta el final de sus días. Lo que no se ha recibido en un principio, se puede recibir más tarde. Para algunos, el origen del mundo será un poco más tarde. La primera mañana llegará después de muchas noches, pero nadie se queda en el frío helado del infierno. El infierno lo imagino más frío que caliente. Hace falta que algo se dé. Me gustaría que mis libros den lo que se me ha dado a mí. Tengo un recuerdo de mi padre: no le gustaba que sus hijos se levantaran tristes, así que un día levantó la voz y nos dijo “no comprendo que mis hijos pongan mala cara por las mañanas, porque estamos vivos y juntos”. Decía que bastaba con vivir para colmar una espiga de esencia. Esta es una lección muy grande que se te puede conceder en cualquier momento.

Christian Bobin
Entrevista realizada por France Culture para el programa Les Racines du Ciel
Traducción: Teresa Campoamor

Deja un comentario