lunes, 23 octubre, 2017

Díptico para Fred Sandback


Quise hacer una escultura que no tuviera nada dentro.
Las ilusiones son reales.

 Fred Sandback

I

«Sin-título«,-de-Fred-Sandback

«Sin título«, de Fred Sandback

Hablar contigo mismo.

Escuchar
lo que tus células opinan
que es tu cuerpo,
lo que eras sin saber,
lo que tus huesos sienten
mientras sueñas.

Jamás hubieras dicho
que ser un hombre fuera esto:

Escultura-de-Fred-Sandback

Escultura de Fred Sandback

una oración, una intención,
estar en medio del no estar
para que el yo sienta la huella
del vacío
y al existir, perdure y se abandone
y naufrague en las glorias

e intente una conciencia,
una inocencia
una verdad en la que al fin
consigas no ser tú.

 

 

 

II

Cómo decirle sí a tu silencio.

«Cubos», de Fred Sandback

«Cubos», de Fred Sandback

Cómo abrazar la ausencia
y no tenerle miedo a recordar
lo sucedido y lo perdido
para que no nos pese dentro
tanta niebla
en que se ha convertido cuanto amamos
y nuestras sílabas aprendan dulcemente
a pronunciar aquellos nombres
sin estremecimiento y sin olvido,

cómo olvidar
que hemos nacido de la nada
y somos nada
aunque sintamos todo

Fred Sandback

Fred Sandback

porque en la especie humana se acumula
un sólo movimiento, un vuelo casi
de la materia al límite,
una frontera,
una escalera que conduce
inevitablemente al tiempo.

Cómo aceptar la inexistencia
de lo que no seremos nunca.

Cómo vivir sin desvivirse.

Ahora que es siempre
quisiera revelaros la verdad,

ahora que la distancia
es la manera oculta de estar cerca
quiero contaros
que estáis llenos de ecos
y de infancia,
de hermosura
y en cada instante
os juro por mi cuerpo que os esperan.

Álvaro Fierro Clavero
www.alvarofierro.com

Comentarios

  1. Alejandro Moreno dice:

    Creo que Sandback lo ha conseguido.

  2. Maryanne Leone dice:

    Con tu poesía, me has hecho ver más claramente lo profundo de las esculturas de Sandback y apreciar aún más los espacios vacíos.

  3. Muchas gracias por este bello diálogo entre las artes que nos has regalado!

    Diálogo en el que fueron tan prolíficos los artistas de la primera mitad del s XX partiendo de diversas corrientes filosóficas y que tanto se echa ahora en falta.

    Hermoso poema que nos hace vibrar tanto como la tan admirada obra de Sandback.

    En sus esculturas trabajaba con el espacio-tiempo y la luz y su obra interactuaba con la arquitectura que la albergaba y con el espectador, sin los cuales no se entendía, lo que, al menos para mí, la hace tan interesante.

    Châpeau!

  4. La belleza del decir no lo es todo, Si no va acompañada de una cierta coherencia vívencial hay algo que chirría.

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