lunes, 23 octubre, 2017

Un poco de política y un epílogo escocés


El que no esté informado no tiene derecho a hablar
Mao Tse Tung

borregosCreo que la cosa es sencilla de entender: Podemos se articula sobre la ignorancia de sus votantes (al igual que los demás partidos políticos) y también sobre la ignorancia de sus dirigentes. Juan Carlos Monedero acaba de proponer algo que parece un chiste: la creación de una moneda diferente para el sur de Europa, ya que –imaginamos– el ignaro político debe de pensar que necesitamos una devaluación y se piensa que en el mundo actual valdría ese remedio para mejorar las cosas. Es lo que pasa cuando uno ha aprendido economía en dos tardes. Tal es asimismo el caso de IU y del PSOE. En el caso de los partidos de Derecha (PP, CiU, PNV) los dirigentes no son ignorantes en materia económica, pero no defienden los intereses generales: defienden la colocación como empleados públicos de sus militantes y familiares. En cuanto a las cuestiones políticas, los nacionalistas son unos tergiversadores y en el PP son gente sin ideología.

Manuel Valls, primer ministro francés

Manuel Valls, primer ministro francés

¿Cómo puede salirse de aquí? Difícilmente. Quizá el auge de Podemos sirva para que enfrente se depuren algo las cosas, ya que una de los vectores por los que crece este despropósito político del siglo XIX surgido en el siglo XXI es el mensaje de regeneración mal entendido –su barato y telepredicador dirigente habla de la guillotina como herramienta de admi­nis­tración de justicia–, pero que puede ser útil ante el pánico que provoca en las demás cuevas de ladrones que concurren a los comicios. Y es que la corrupción ha dañado también el discernimiento del cuerpo electoral español, que está justamente hasta las narices de tanto ladrón impune y tanto organismo inútil.

Ed Milibad - primer dirigente de los laboristas

Ed Milibad – primer dirigente de los laboristas

A mi entender, Rajoy sólo teme a UPyD por su izquierda y a Vox por su derecha, porque cuenta con que Podemos divide el voto de la izquierda y, desde el punto de vista de la aritmética electoral, es su aliado. Y por eso debemos pasar un par o tres de legislaturas inestables, desgraciadamente: La peor izquierda de Europa debe dividir su voto entre tres opciones a cuál más absurda y la peor derecha de Europa debe regenerarse y gobernar según las señas de identidad de sus votantes no socialistas (en España hay mucho socialista de derechas), que son los auténticos trabajadores o los auténticos empresarios.

Matteo Renzi. Primer Ministro Italiano

Matteo Renzi. Primer Ministro Italiano

Lo de Pedro Sánchez no vale para que en España tengamos algo mejor que Zapatero o Rubalcaba, y Susana Díaz es una nulidad absoluta, como se deduce al escucharla quince segundos. Desgraciadamente no se atisba ningún dirigente en la Izquierda con capacidad para modernizar ese hatajo de nostálgicos revolucionarios y construir en España un partido de izquierdas moderno y no socialista como tienen en Inglaterra o en Dinamarca o en Alemania o en Suecia o en Finlandia o en Francia, que ahora cuenta con el enérgico y eficientísimo Manuel Valls –un barcelonés de una pieza, no como los trincones, traidores, mentirosos, resentidos, acomplejados, paletos y manipula­dores que desgobiernan la hermosa capital catalana– como nuevo primer ministro, o incluso en Italia, con el debutante y esperanzador Matteo Renzi.

Sigmar Gabriel, vicecanciller alemán

Sigmar Gabriel, vicecanciller alemán

UPyD va a sufrir una evolución semejante a la del CDS: Está fundado en torno a un solo dirigente y tendría que haber crecido muchísimo más a estas alturas: se trata de un voto ilustrado de derechas que cree que es suavemente de izquierdas, lo cual no excede del 5% del electorado. Ciudadanos tiene mucho terreno en Cataluña a base de quitarle votos al PPC y el PSC, y quizá arañe también algo entre nacionalistas tácticos o moderados que están abriendo los ojos ahora –al cabo de treinta y tantos años– ante la peste de Convergencia, pero es difícil que prenda en el resto de España a causa de la pinza del PP y del PSOE, que es su electorado natural. Vox tiene un grave problema de estrategia y, sea o no cierto, está catalogado como un partido alejado del Centro, cosa que aquí sólo se le permite a la Izquierda.

Stefan Löfven, primer ministro sueco

Stefan Löfven, primer ministro sueco

El diagnóstico de los que saben es diáfano: hay que reducir el tamaño del Estado sin reducir su capacidad –cuando murió Franco había unos 800.000 funcionarios, y ahora hay unas cinco veces más con toda clase de medios informáticos, y la población ni siquiera se ha doblado– para reducir los impuestos directos e indirectos y que se pongan en marcha medio millón de empresarios, hay que podar las autonomías recuperando competencias en materia de educación y justicia erróneamente cedidas por González y Aznar, hay que desmontar el nacionalismo reformando la ley electoral en el sentido de que todos los votos valgan igualmente, hay que reducir los salarios para aumentar la competitividad, hay que crear industria moderna –la que fabrica in situ pero también fuera– y hay que articular un discurso proespañol moderno que ponga cerco a la increíble amalgama de medias verdades, medias mentiras y falsificaciones históricas que han puesto en pie los nacionalismos, pero faltan dirigentes con capacidad y carisma para afrontar el desgaste de reformar el tinglado. Y es que, cuando vienen mal dadas, la democracia sólo funciona si los electores tienen un grado de formación del que carecemos en España (y en buena parte de Europa, por cierto, mírense Italia, Francia o Grecia). El asunto de la Educación asimismo requiere que las cosas cambien, pero es largo de contar y lo comentaremos en una próxima entrega.

Helle Thorning Schmidt, primera ministra danesa

Helle Thorning Schmidt, primera ministra danesa

El mandato de Rajoy está siendo una tragedia histórica, porque tenía que lidiar en todo caso con el descontento tras la catastrófica herencia de José Luis Rodríguez Zapatero, y al disponer de mayoría absoluta hubiera sido la ocasión idónea para que un cirujano de hierro metiera en cintura a un país que sólo piensa en manifestarse en favor de objetivos cortoplacistas mientras se ahoga entre la corrupción, el socialismo generalizado, el sindicalismo estafador, la redundancia inútil de las administra­ciones, el estado autonómico, los nacionalismos centrífugos, el desprestigio de la idea de España que se deriva del franquismo, el Patio de Monipodio de la universidad –Carlos Berzosa y José Carrillo han destruido la Complutense, que ahora se dedica a la guerrilla urbana y a impedir que los conferenciantes hablen en alguna de sus facultades–, la ausencia de élites emprendedoras y el falso empresariado que medra al abrigo del tráfico de influencias. Rajoy es un político inercial que quiere para mañana lo mismo que tiene hoy y sólo se mueve por las malas cuando Merkel descuelga el teléfono. No vale para el puesto que ocupa.

La democracia es un cómo, no un qué, y a nosotros nos hace falta un nuevo qué. Arriba España.

 

Epílogo escocés y democracia ilustrada

Con posterioridad a la primera redacción de este artículo ha tenido lugar el referéndum escocés y los importantes enfrentamientos callejeros que en Glasgow han protagonizado los partidarios de las dos opciones sometidas a consulta. Nos guste o no, parece imposible que el sujeto de la soberanía popular se pronuncie con solvencia sobre cuestiones tan complejas como las que parecen plantearse en la hora actual.

En Europa hay en torno a una veintena larga de movimientos nacionalistas de diverso cuño que pueden ocasionar importantísimas dificultades a las naciones respectivas y a la Unión Europea. Tras ingentes pérdidas humanas y materiales a lo largo de los siglos se ha llegado en el Viejo Continente a unas fronteras determinadas. ¿No es hora ya de que se deje de cuestionar la geografía política, máxime cuando se ha puesto en marcha el proyecto europeo?

Cuando una persona está gravemente enferma nos interesamos por la efectividad de los medios puestos en juego para salvar su vida, no por la nacionalidad del fabricante de los medicamentos ni por la ideología política de su inventor. Esta reflexión me lleva a cuestionar los presupuestos mismos sobre los que se asienta la democracia debido a las demenciales opciones que defienden los partidarios del nacionalismo o las fuerzas antisistema de uno u otro signo. Los paupérrimos resultados que la mayoría de las naciones europeas importantes obtienen en los informes PISA –que denotan las colosales carencias en comprensión lectora de amplias capas de la población– debilitan el presupuesto fundamental de la democracia, ya que poco puede opinar sobre el IVA o la administración de Justicia o las energías renovables o la legislación laboral quien tiene dificultades para comprender un texto argumentativo de una cuartilla de longitud.

Es imprescindible que el votante haya desarrollado un cierto grado de análisis y de crítica para que no opte por propuestas de lesa democracia. ¿Qué puede hacerse en una situación como ésta? Se me ocurre una sola medida: Al igual que existen exámenes para comprobar la aptitud de conductores, pilotos, médicos, ingenieros o arquitectos y facultarlos para la práctica profesional, del mismo modo que deben someterse a auditorías de sanidad los panaderos, carniceros, pescaderos o fruteros, propongo que la Junta Electoral establezca un sencillo examen que audite la comprensión lectora de los mayores de dieciocho años y los faculte para votar. Y como las aptitudes pueden menoscabarse a lo largo del tiempo –eso lleva a que, por ejemplo, debamos pasar periódicamente la ITV de nuestros vehículos– la comprobación de la aptitud debería renovarse con cada nueva expedición del carnet de identidad.

Arriba España de nuevo.

Álvaro Fierro Clavero
www.alvarofierro.com

Comentarios

  1. Juanma Berruezo dice:

    NO TIENE DESPERDICIO.

    Forges se ha despachado a gusto

    Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero. Es de todo punto necesario hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera
    Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.
    Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros.
    Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel.
    Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.
    Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.
    Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan, alguien cuya carrera política o profesional desconocemos por completo, si es que la hay. Tan solo porque son de los nuestros.
    Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.
    – Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente
    basura.
    – Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un solo presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
    – Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
    – Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
    – Mediocre es un país que tiene dos universidades entre las 10 más antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
    – Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.
    – Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada –cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.
    – Mediocre es un país en cuyas instituciones públicas se encuentran dirigentes políticos que, en un 48 % de los casos, jamás ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Política el más relevante modo de vida.
    – Es Mediocre un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
    – Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.
    – Es Mediocre un país, a qué negarlo, que, para lucir sin complejos su enseña nacional, necesita la motivación de algún éxito deportivo.

    ANTONIO FRAGUAS DE PABLOS (FORGES)t

  2. POPULISMO. Ese es el apestoso caldo de cultivo de nuestro joven siglo. Populismo construido sobre la mentira, que se apodera de cualquier causa que tenga como objetivo dilapidar las democracias como es el caso de los nacionalismos, éstas no reclaman soberanía, solo anhelan el poder y su control. La gente, dispuesta como masa, se deja manipular, se le vende que no hay libertad donde ¡claro! que la hay ¿o alguien de verdad lo duda?, ¿cómo saldrían si no a relucir todos esos casos de corrupción? Lo que no es es perfecta ni lo será nunca, igualito que las personas. Riadas de banderas en Cataluña que venden al mundo el símbolo de la opresión ¡pobrecitos!, etarras que no tienen más remedio que ir a los tribunales de Derechos Humanos ¡qué lástima! para hablar en nombre de la libertad…
    Lo que no hay es justicia digna, ni políticos honestos y responsables. Yo sí creo, como tú Alvaro, que hace falta una regeneración. Hay mucha mediocridad, es cierto, pero no todos hemos entregado todavía nuestras almas, nuestra palabra. Lo que hay es poca capacidad de sacrificio y la política, porque está en su esencia, implica sacrificio, igual que la paternidad, igual que la amistad. Si un solo político fuera capaz de un gesto bello, ¡cuánto se llevaría a cambio! Pero quizás no se lo crean, que aún creemos en la belleza, puede que piensen que hemos olvidado (como ellos) de discernir lo que está bien de lo que está mal. En realidad somos también un poco responsables, pero nos cuesta aceptarlo. Pero como mínimo aceptemos que somos responsables de nuestro voto.
    Pongo a hablar al poeta venezolano Rafael Cadenas: ojo cuando nos quieren vender que la política ha muerto, que ya no es necesaria, es cuando llegan los caudillos, los golpes a la democracia. Ojo a Podemos, nos avisa el poeta que fue revolucionario. ¿Alguien le escuchará? Ahora que ya ha calado entre ese millón de suicidas el ideario revolucionario de Podemos, están suavizando el mensaje, necesitan más votos, muchos más, y han avisado de que el cielo sólo se toma con las armas… NO esperemos a que los políticos vean el peligro, no pueden, ocupados como están, la mayoría de ellos, en cubrirse las espaldas, en soportar su propia inmundicia o en alimentar su narcisismo. Debemos ser los que aún creemos en algo tan básico como la responsabilidad, los que no permitamos que esas consignas tan bien empaquetadas de consignas populistas, esas fórmulas de laboratorio con que se nos está vendiendo la regeneración, que son dinamita propias de quienes, no se hagan más fuertes, en caso de ganar unas elecciones, nos demostrarán y recordarán ¡ay pero será tarde! que imperfectísima y mancillada, vivíamos en un país en democracia. Es muy serio y muy grave lo que está pasando.
    Ojalá Alvaro, podamos decir pronto, que por fin, lo que tenemos es mucha política.

  3. A lo mejor en lugar de “liberales” que ni han leído a I. Berlin hacen falta “reaccionarios” que hayan leído a N. Gómez Dávila (con la pequeña pega de que éste era rico por su casa). Planteados los problemas esperamos las soluciones aunque “la primera medicina es saber la enfermedad”. Gracias

  4. He llegado, en paralelo a tu lúcido artículo, a una conclusión triste: El mal está en el origen mismo de la cosa, administrar el dinero que se dice “público”, para que parezca lo que todos hemos terminado por creernos: que no es de nadie.
    Estoy convencido de que, tal como predice la teoría económica, la falta de incentivo / castigo que se produce al manejar dinero ajeno y la desmemoria de los electores para castigar a los administradores de lo nuestro, conduce de manera inexorable a la falta de eficiencia y al despilfarro (cuando no al latrocinio).
    Como parece que este principio se cumple por doquier, sin distinción de organismos o dedicaciones, creo que la única manera de superar este sesgo humano es dejar que el gobierno solo administre el mínimo imprescindible de nuestro dinero y que dejemos de estar acomodados bajo el manto acomodaticio del reparto, para tomar las riendas de nuestras finanzas y nuestras decisiones.
    Ningún gobierno, nacional o supranacional, va a velar por los intereses individuales mejor que los individuos, y tampoco va a velar por los intereses comunes mejor que el resultado agregado de todos los individuos exprimiendo su talento para producir más y mejor con menos.

    Tomad como ejemplo los sucesivos discursos de Mario Draghi en los que primero anuncia medidas para corregir la situación y luego anuncia nuevas medidas porque las anteriores no tuvieron el efecto que él predijo. En una empresa privada sólo se equivocaría dos veces: la primera y la última

  5. Siempre he aludido, que todo cambio, transformación, evolución, confrontación, revolución etc. se inicia con la educación pero la EDUCACION con mayúscula. Una educación que comienza en el núcleo familiar, jardín de infancia, colegio, universidad. y sigue el aprendizaje en el transcurso de toda la vida. Pero no hablo solamente de la emprendida bajo normas de exámenes, castigos y premios, notas, sino de una real necesidad de conocimientos que nos lleva a entender aunque sea básicamente, todo lo que implica nuestra relación, social, laboral, de salud, cultural, política, económica en la época y lugar donde nos toco vivir, y si nos apuramos en lo que pasa en otros lugares, por que al fin y al cabo estamos en la era de la comunicación.

  6. Comparto tu percepción sobre la situación y, como siempre, la situación incontrolable a la que nos ha conducido esta casta política parásita y corrupta que nos pretende controlar hasta el pensamiento. En este momento, por no tomar medidas ante la primera ilegalidad cometida por un gobierno autonómico, nos encontramos con esta nota que he sacado de un periódico digital reciente:
    ” Nova Terra Lliure considera que el Gobierno central está “cada vez más debilitado y arenga que “han de entender, aunque no lo quieran, que estamos cansados de que nos roben y que, por tanto, si no nos dejan [ser independientes] por las buenas, será por las malas. Es el momento de estar unidos y actuar contra un Gobierno que nos reprime y nos persigue por el solo hecho de ser catalanes. Salgamos a ‘cazar’ españolitos (sic) y entonces se darán cuenta de que no tienen más remedio que dejarnos hacer la consulta. Si el camino pasa por las armas, estamos dispuestos a ir por ahí y a rebelarnos contra este golpe de Estado al que estamos sometidos desde hace años. El PP se ha convertido en una secta franquista que se ha de ilegalizar de forma urgente”.

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