Jueves, 17 Agosto, 2017

Don Jon, o confiarse en el otro


María Smith

María Smith

Si hoy me preguntasen que les recomendase una película y sus sensibilidades no son de cristal, ésta sería “Don Jon”, y así comienza: “Sólo hay unas pocas cosas que de verdad me importan en la vida. Mi cuerpo, mi piso, mi coche, mi familia, mi iglesia, mis colegas, mis chicas, mi porno”.

Personalmente me gustan las películas donde la estética, la música, los efectos y las escenas de sexo dependen de la historia y se convierten en medios, mucho más que las películas donde la estética, la música, los efectos y el sexo, son un fin en sí mismas. Sobre todo me gustan las historias que cuentan “algo”.

Don Jon narra la historia de Jon Martello, un chulo de New Jersey – podría haber sido sacado de “Hombre, Mujeres y Viceversa”- adicto al porno, que tiende a deshumanizar  casi todo: a las mujeres, a sus amigos, el sexo… Su adicción a la pornografía y al sexo “en solitario”, hace que desarrolle unas expectativas falsas sobre las relaciones que le impiden poder relacionarse con normalidad con las mujeres.

“Sólo hay unas pocas cosas que de verdad me importan en la vida. Mi cuerpo, mi piso, mi coche, mi familia, mi iglesia, mis colegas, mis chicas, mi porno”.

La película tiene multitud de escenas de sexo -avisados quedan-  pero justificadas, al fin y al cabo, va de eso. Se trata además de un montaje interesante y expresivo. Lo suficientemente agresivo para provocar una intencionada incomodidad en el espectador, pero no para hacer que se levante entre murmullos y gruñendo de su butaca. Se agradece que alguien en Hollywood trate el sexo de un modo tan “crudo” pero sin perder el humor. Rara vez se afronta la adicción sexual y la pornografía desde este ángulo. Desde luego, a mi parecer, mucho más interesante y entretenido, que cuando proviene de sermones puritanos. Don Jon no tiene un discurso filosófico, un planteamiento enrevesado que luego el espectador podrá interpretar a su parecer y en función de sus propias preconcepciones. Habla de las consecuencias prácticas, del sexo como algo que puede llegar a ser adictivo, de la pornografía como un producto dañino con consecuencias como la insatisfacción sexual, la incapacidad para relacionarse con una mujer y el comportamiento violento. Por cierto, consecuencias demostradas; ahí queda la entrevista a Ted Boundy que pueden  ver en Youtube, realizada una hora antes de que se le aplicase la pena de capital por la violación y asesinato de al menos 30 mujeres. Es un extremo, pero no deja de ser un dato interesante y algo perturbador.

DonJonEs curioso que en nuestra sociedad la pornografía sea algo aceptado, cuando la realidad es que se trata de un tipo de violencia  por el uso que se hace de las personas y por el uso que las personas hacen de ella. También es cierto que vivimos en una sociedad donde el sexo forma parte de nuestro día a día, tal vez más que el sexo -ya quisiesen algunos- sería mejor decir la “sexualización”, especialmente de la mujer. La mujer se convierte en objeto de deseo para vender cualquier cosa: un perfume, un coche, ropa interior… hasta seguros. Hay multitud de artículos, estudios y tesis doctorales que hablan sobre ello y todos coinciden en afirmar que esta “sexualizacón” provoca una alienación –tanto en hombres como en mujeres-, creando unas expectativas e ideas falsas y fomentando unos deseos que la realidad es incapaz de satisfacer. Además, en el caso de la mujer, puede provocar crisis de identidad y por supuesto de autoestima. El problema va más allá cuando se trata de la “sexualización” de adolescentes, preadolescentes e incluso niños. Recuerdo que una vez me invitaron a participar en un estudio de marcado para una conocida marca de ropa interior. Una de las preguntas era qué cambiaría con respecto a su imagen. Contesté que agradecería enormemente si las modelos no pareciesen niñas de 12 años, y que además dejasen de relegar la imagen de la mujer “normal” a su línea de fajas… En fin, que una que no es ninguna Bridget Jones, pero también tiene sus derechos.

don_jon-cartel-5126La película sabe transmitir esta idea con mucho sentido del humor, sin dejar de lado la seriedad, pero va más allá de lo obvio y compara la relación de los hombres con la pornografía, con la de las mujeres con las comedias románticas. No es ninguna estupidez. Una vez escuché decir a una terapeuta familiar que se había encontrado muchos casos en los que los conflictos familiares eran provocados por las falsas expectativas que la mujer tenían de lo que un hombre era y no era, y en especial de lo que su marido no podría llegar nunca a ser: un personaje de una peli de Hollywood.  A las mujeres, desde tiempos inmemorables, se nos vende el mundo romántico, el del caballero andante y el príncipe azul, el del chico malo que luego se reforma por amor… y a los hombres se les vende la idea de la mujer 90-60-90 dispuesta a todo por darle satisfacción. El problema es que las mujeres tendemos a tomarnos mucho más en serio las cosas que los hombres, tal vez por esto hay más hombres cómicos que mujeres. Si un hombre no está satisfecho, ya se apañará sin molestar mucho, pero si nosotras no estamos satisfechas… insistimos, insistimos, lo hablamos, lo volvemos a hablar, no entendemos por qué él no quiere hablar, seguimos insistiendo y así hasta llegar a niveles de frustración que acaban, consecuentemente, en histeria/portazo/maleta/amarga resignación, supongo que habrá para todos los gustos. ¿Pero qué podemos esperar? Si Channing Tatum lo deja todo por amor, si Noa la espera eternamente, construye una casa y luego se la lleva escaleras arriba…¡a pulso! Y qué me dicen de  DiCaprio… ¡que da la vida literalmente por ella y encima pintaba! Darse cuenta de que se trata de ficción y que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, es el verdadero drama. Pero para esto creó Dios a los hermanos. Para hacernos ver, por ejemplo, que efectivamente cuando un hombre dice que no está pensando en nada, es real, tienen esa capacidad y no hay que darle más vueltas… Pero sobre todo para ayudarnos a comprender que no se puede exigir a nadie, hombre o mujer, más allá de los límites de cada uno.

Don Jon afirma también que cualquier relación se trata no sólo de confiar en otra persona, sino de tener confianza y confiarse en el otro. Deja claro que la intimidad comienza siempre más allá de las sábanas. Se trata de una buena historia, bien contada. Podrán coincidir o no, con todo lo que se propone. Pero desde luego parte de unos puntos interesantes, por no decir, ya que estamos que los protagonistas están de muy buen ver. Ejem.

María Smith

Comentarios

  1. ¿Es apropiado recomendar -en cualquier tiempo- una película con “multitud escenas de sexo” y encima decir que están justificadas? Será que nos está engañando el diablo. En lugar de hacer penitencia y combatir con ayuno, limosna y oración vamos a exponernos a cualquier cosa. ¿Sabiendo como aparentemente lo sabe la autora que la pornografía genera adicción? ¿Nos la vamos a jugar así como así?
    No creo que sea muy conveniente que tal recomendación aparezca en un portal supuestamente vigilado por un sacerdote. Eso da pie a los escándalos que después llenan la prensa enemiga de la Iglesia.

    Prudencia
    http://infocatolica.com/blog/reforma.php/1211220623-la-virtud-de-la-prudencia
    Este texto es iluminador a ese respecto

  2. Pues a riesgo de que me digan algo q no solo no me guste sino que me ofenda, estoy 100% de acuerdo con el post. Soy Católica y practicante. Doy limosna, ayudo en la iglesia a los grupos de jóvenes, rezo, me confieso, canto en el coro de misa de 12, etc. Pero el diablo no me engaña por ver una película. ES UNA PELÍCULA. Es algo que jamás deberíamos olvidar. Es ficción. No sirve para nada más que entretener, y mientras no promulgue nada dañino, sino que retrate un problema que de verdad existe en la sociedad, por mi, más que genial. Porque estando en este mundo, en Abril de 2014, te das cuenta de que la sexualización de la sociedad es un hecho, y más en momentos de crisis económica, moral y emocional como los que vivimos ahora. Me parece un problema, pero es un hecho. Por qué sino tanta ansia de gimnasio, tantos centros de laser antivello, tantos dentistas, tantas clínicas de estética? Si no hay dinero!! Pues simple y llanamente porque los valores han cambiado. Y aquí, como iglesia que me considero, entono el “mea culpa”. Si la iglesia se dejase de formalismos de ayunos, limosnas y oración y se centrase más en el interior de las personas, en llenar de luz tu alma porque tienes el amor de Dios dentro, porque estás en paz y tranquila porque sabes que Dios guía tus pasos, porque sabes que nunca darás un paso sin pensar católicamente si es el correcto, entonces y sólo entonces, la iglesia dejaría de tener la culpa de esa pérdida de valores. La iglesia no se tiene que preocupar por una élite espiritual, Jesucristo promulgaba lo contrario. Lo que predicaba era que al que no cree y no siente la paz de Dios en su alma es al que hay que ayudar a sentirla. Pero lo fácil es quedarse en la élite, los de rancio abolengo que van cada día a misa pero luego no saben lo que es pensar en el prójimo y son racistas hasta el extremo. Pues sigamos, sigamos, que así seremos cada vez menos y peor vistos.
    Lo bueno de tener la paz de Dios en tu alma y no en tu exterior es que puedes ver pelis tan buenas y duras emocionalmente como DON JON sin sufrir por si el diablo te está engañando.
    En fin…

  3. El diablo es más inteligente que nosotros y de hecho nos domina con mucha facilidad y nos esclaviza y nos engaña y envuelve. De seguro practicas todo eso que dices y te sientes cómoda viendo esta película que es según tú solo eso. De seguro piensas lo mismo de “Camino” de J. Fesser.que es solo una película así es como el diablo inocula el veneno. Es un derroche de inocencia digna de mejor causa pensar así

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