sábado, 16 diciembre, 2017

Un ratito sin WhatsApp (sólo para nostálgicos)


Un-ratitio-sin-WhatsApp-1 ¿Qué pasa cuando nuestras relaciones sociales no son ni relaciones ni sociales? ¿Qué ocurre cuando apoyamos nuestra comunicación personal en un artilugio? Vivimos una época en la que nos comunicamos con los demás a través de un tercero. Entre “el otro” y “yo” siempre está una máquina que hace de intermediario. El teléfono, Internet, el correo electrónico, el micrófono de la ventanilla del banco… y ahora el WhatsApp. El fin de semana pasado se quedó colgado el sistema, y fue imposible comunicarse por éste medio durante cuatro horas. Medio mundo, España, Estados Unidos, Argentina, Ecuador… se vieron afectados por un fallo del programa. El caos. La desesperación. La incomunicación.

Un-ratitio-sin-WhatsApp-2Aunque algunos no lo crean, hubo un tiempo en el que se vivía sin móviles. Era el tiempo en el que se llamaba por teléfono a casa de un colega, y si no estaba, se dejaba un recado y punto. Un tiempo en el que se quedaba a tomar algo con los amigos y se hablaba. Así, cara a cara. Se contaban las cosas y se enseñaban las fotos. Ahora las cosas se cuentan según pasan, y las fotos se suben a Instagram según se hacen. Entonces queda poco que contar. Se acabó el placer de la espera. Se terminó el misterio de la palabra. La interpretación de lo vivido. Se vive en directo. On stage. Todo es efímero, todo es viejo dentro de un rato.

Un-ratitio-sin-WhatsApp-3“Me enteré por Facebook”. “Le sigo en Twitter”. “Nos vimos por Face Time”. Un sucedáneo de comunicación que tiende a ser adictivo por el componente exhibicionista que lo acompaña. Protagonistas de lo virtual. Queridos en la red. Tener seguidores se ha convertido en una especie de reto. Amigos de red social a los que jamás hemos puesto cara entran a formar parte de nuestra vida más íntima. Una especie de calambre recorre el espinazo cuando un comentario tiene un par de docenas de “likes”. Los quince minutos de fama de los que hablaba Warhol se han transformado en conseguir ser Trending Topic aunque sólo sea por un rato.

Un-ratitio-sin-WhatsApp-4El sábado estuve en una fiesta de cumpleaños. Las chicas, divinas. Maquilladas de Vogue hasta el detalle. Vestidas con lo mejor del armario. Pedrería, faldas ajustadas, blusas sueltas, todo muy casual, pero con estilo. Los chicos con un vaquero y camisa de cuadros. Pero todos deseando que volviera WhatsApp para poder contarlo en la red. Mirando el móvil cada tres minutos buscando el doble “check”. Como tardó un buen rato, hablamos. Fue estupendo volver a los tempos en los que alguien te cuenta como le va la vida. Al final, la tecnología se impuso, y se acabó la fiesta. Sería estupendo que se implantara el Día Internacional sin Móvil, así podríamos aprovechar para vernos. Fue un ratito sin WhatsApp sólo para nostálgicos

José Cabanach

Comentarios

  1. Fíjese que, más allá de lo de la fiesta que Vd. cuenta con tanta gracia, en el ámbito doméstico quizás también tuvo su importancia. A lo mejor en 9 meses hay un repunte de la natalidad… podría ser una estrategia por eso del envejecimiento de la población de este país.

  2. José… la presencia en la red y en las redes no tiene porqué sustituir ni llegar a ese punto obsesivo. Relacionar siempre las redes con ese deshumanización me parece reducirlo todo al absurdo. Un abrazo!

  3. Carlos Platas Seixas dice:

    Hoy me tomé a primera hora de la tarde una caña en una cervecería. Él y ella compartían mantel y plato, pero cada uno estaba a lo suyo tecleando y consultando el móvil en silencio… Es cierto que los nuevos recursos tecnológicos se pueden usar con moderación y en su tiempo debido, pero tienen un gran poder de atracción y adicción que lo hacen omnipresente en todos los momentos de la vida cotidiana…

  4. Yo hecho de menos tiempos pasados en los que hablabas cara a cara con los amigos, les contabas tus alegrías y tus penas, era más humano.Que pena!

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