viernes, 20 octubre, 2017

Papá Estado


Papá Estado 1Me cuenta una amiga doctora, pediatra para más señas, que hace unos días llegó a su hospital un bebé de cinco meses con múltiples contusiones y varias costillas rotas. Difícil imaginar que las lesiones sean fruto de una caída, por muy alta que sea su cuna. Su obligación, informar al juez de guardia por si fuera necesario abrir una investigación ante posibles malos tratos. A los pocos días llega otro niño con una fuerte crisis de asma, es imprescindible ingresarlo porque su vida corre serio peligro, su madre se niega y a casita de nuevo. La obligación de la doctora, informar al juez de guardia y pedir un ingreso por orden judicial. En ambas alertas los jueces se negaron a intervenir. Presunción de inocencia y escasos indicios de delito en el primer caso, y derecho de los padres a decidir el mejor destino para sus hijos en el segundo.

Papá-Estado-2Me cuenta un amigo policía que los choros salen por la puerta de la comisaría antes de que ellos terminen de redactar los atestados. Delincuentes que arrancan sin piedad la cadenita de oro a señoras cuando salen del mercado, chorizos que se dan a la fuga con coches recién robados y mangantes que se levantan la pensión de un jubilado a punta de navaja, andan por la calle tranquilamente con docenas de detenciones en su curriculum.

Mientras, Papá Estado se dedica a colocar mamparas de cristal al borde del Viaducto de Madrid para evitar suicidios. Papá Estado permite que niñas de dieciséis años puedan abortar sin ni siquiera comunicárselo a los padres para que no sean coaccionadas. Papá Estado instala miles de cámaras en el Metro por nuestra seguridad. Papá Estado no nos deja viajar con un frasco de colonia en un avión por nuestra seguridad. Papá Estado revisa nuestros correos electrónicos por nuestra seguridad.

Papá Estado 3Papá Estado siempre llega tarde a lo que se está celebrando, porque mientras que Papá Estado se dedica a todo esto, es posible que en la próxima “caída” de ese bebé de cinco meses no sean las costillas lo que se rompa sino la cabeza. Es posible que el próximo ataque de asma de ese crío lo deje seco en su cama. Es posible que próximo tirón del chorizo que anda suelto parta el cuello de la señora que sale del mercado. Entonces dejarán se ser casos anónimos y saltaran a las mesas de tertulianos que todo lo saben y de todo opinan.

Papá-Estado-5Velar por la seguridad de los ciudadanos no es ir a remolque de las circunstancias, es adelantarse, es estar alerta, pero sobre todo, es escuchar a los profesionales que están trabajando día tras día con casos que acabarán mal si no se toman medidas en ese mismo instante.  Algunos dirán que por eso se necesitan cámaras en el Metro o controles en los aeropuertos. Sí, es cierto, claro que se necesitan. Pero al generalizar las normas se pierde lo particular, y es ahí, en los casos particulares, donde ocurren las desgracias.

Papá Estado 4

Si las normas impiden que los jueces puedan actuar de manera rápida y eficaz, habrá que cambiar las normas. Habrá que procurar que Papá Estado sea más Estado y menos Papá.

José Cabanach

 

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