Miércoles, 26 Abril, 2017

Philomena “Ayer, al encontrar al Papa, me sentí finalmente liberada”


Habla la mujer en cuya vida se inspiró la película de Stephen Frears, candidato al Óscar: cuando era adolescente quedó embarazada sin estar casada, fue enviada a un convento y obligada a abandonar a su hijo después del parto.

Philomena1Se sintió «honrada» de haberse encontrado con Papa Francisco el miércoles por la mañana al margen de la audiencia general en la Plaza San Pedro. Ya no tiene «rencor» hacia la Iglesia católica («No habría podido vivir con el rencor durante 62 años», afirmó), pero al principio de su pesadilla se sintió «herida», «triste», «enojada». Después de vivir con un sentimiento de « vergüenza», durante el breve encuentro de ayer se liberó finalmente. Philomena Lee es una anciana señora irlandesa. Cuando era adolescente, en 1952, quedó embarazada sin estar casada. Como muhcas otras madres solteras, fue enviada a un convento y la obligaron a abandonar al hijo después del parto. El niño fue enviado a los Estados Unidos, en donde ella, con la ayuda del periodista Martin Sixsmith, lo buscó 50 años después. Su historia es el argumento de la película “Philomena”, del director Stephen Frears, exitoso tanto entre la crítica como en las taquillas, que fue nominado a cuatro Óscar. Ella, en una conferencia de prensa que se llevó a cabo ayer por la mañana en el hotel Eden de Roma, contó su vida y su encuentro con Papa Francisco.

«Fue un gran honor encontrar al Papa, es una persona especial, me conmovió», narró Philomena Lee. A su lado, el actor Steve Coogan, protagonista y co-guionista de la película, explicó que el encuentro con el Papa fue «muy breve», duró justo el tiempo para que le presentara a Philomena: «El Papa nos dio la bienvenida y escuchó atentamente».

¿Qué sintió al encontrarse con el Papa?

Durante toda la vida me he sentido culpable por haber tenido un hijo fuera del matrimonio. No hablé con nadie nunca de esta situación. Solo lo sabía mi hermano. Y ayer, al encontrar al Papa, me sentí finalmente liberada, sentí que ya no debía sentirme culpable. Espero, y creo, que Papa Francisco esté conmigo en la lucha para ayudar a miles de madres y niños que buscan la verdad sobre su historia.

¿La película “Philomena” narra con fidelidad su historia?

Sí, la película reproduce con mucha fidelidad mi historia, así como se la conté antes al periodista Martin Sixsmith y después al director Stephan Frears. Y luego, claro, hay algunas licencias artísticas, por ejemplo nunca viajé a los Estados Unidos con el periodista. Pero la esencia de la historia es mi historia.

Philomena2¿Conoce a otras mujeres que, como usted, fueron madres solteras obligadas a abandonar a sus hijos?

No, porque lo que sucedía en el convento era que teníamos que abandonar nuestro nombre y adquirir un nuevo. Durante tres años me llamé Marcela. Y las demás chicas en mi condición que conocí en aquella época tenían nombres que no eran sus nombres originales. Por esto, años después, cuando me preguntaron si conocía a esta o a aquella persona, yo respondí que no lo sabía, porque nos conocíamos con otros nombres. Además, nos sentíamos culpables porque éramos madres solteras y por esto hablábamos poco entre nosotras. Solo hablé con una de ellas, nos contamos nuestras historias, pero después nos perdimos de vista.

¿Cree que el Vaticano sea responsable por lo que le sucedió cuando era joven?

Yo en esa época era muy joven, no me planteé estas preguntas. No sé quién fue el responsable, hasta dónde llegaba la responsabilidad. Pero fue como fue. Sucedió hace mucho tiempo. Claro, al principio, cuando salí, estaba bastante desilusionada, estaba enojada, herida, triste, enojada con todos. Me alejé un poco de la fe. Pero no habría podido vivir durante 62 años con el rencor. Además, después trabajé como enfermera en un hospital psiquiátrico, y, al estar en contacto con el sufrimiento y el dolor de tantas personas, un dolor incluso peor que el mío, dejé un poco de lado mi sufrimiento. Ya no tengo resentimientos, por lo menos ya no.

Además de la mujer irlandesa, intervinieron en la conferencia de prensa moderada por Giorgio Gosetti (director del Venice Days Festival de Venecia, en donde fue presentada la película), la segunda hija de Philomena Lee, Jane Libberton, que fundó con su madre la asociación, Susan Lohan, de la Adoption Rights Alliance, y el actor Steve Cogan. Este último indicó que después del breve encuentro con el Papa, un grupo de personas vio la proyección de la película en compañía de mons. Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales, y de monseñor Guillermo Javier Karcher, uno de los secretarios de Papa Francisco. Los dos prelados argentinos «apreciaron la película, se conmovieron, rieron en los momentos divertidos», y, «en la charla que tuvimos después de la película –contó el actor– insistieron en que les había gustado el espíritu de perdón y de reconciliación de la película. La Iglesia, en el pasado, trataba muy mal a algunas jóvenes madres; ahora creo que con Papa Francisco hay un cambio. Se reconocen los errores del pasado, sin esconderlos; se superó una mentalidad de asedio y, por el contrario, se dialoga y ya no se ven las críticas como ataques. En lo personal, no soy católico, pero he apreciado mucho a la Iglesia y al Vaticano por la valentía y la humildad al recibirnos».

Iacopo Scaramuzzi

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