sábado, 16 diciembre, 2017

¿Qué tipo de cartas recibe el Papa?


El Papa Francisco es mucho más que un amigo para las personas. Es «uno de la familia» y por este motivo no sorprenden las miles y miles de cartas, paquetes, regalos… que llegan para él cada semana desde todos los rincones del planeta. Unos treinta sacos, muchísimos sobres de todas las dimensiones: algunos piden consejos, otros que les demuestre su afecto, otros más le dedican poemas e incluso hay quien le envía zapatos artesanales confeccionados exclusivamente para él.

servicio-postal-vaticanoLa Casa Santa Marta es la dirección a la que llega toda esta correspondencia. Y se ocupan de ella en la oficina de la Correspondencia del Papa, que se encuentra en el Palacio Apostólico. Un trabajo bastante complicado para mons. Giuliano Gallorini, sor Anna y otras dos señoras: un pequeño equipo para una montaña de correspondencia plurilingüe. «Las peticiones, sobre todo, son de consuelo y de oración», afirmó mons. Gallorin en una entrevista con la revista “Vatican Magazine” del Centro Televisivo Vaticano. «Muchísimas de ellas tienen que ver (será por el momento en el que vivimos) con las dificultades, sobre todo con enfermedades… Piden –continúa el religioso– oraciones para los niños, describen situaciones de dificultades económicas. Se trata de hacer sentir la cercanía del Papa que acoge sus sufrimientos, sus disgustos; de que sientan la cercanía de su oración. Y luego, en la medida de lo posible, dirigimos las peticiones a las oficinas específicas; por ejemplo, las peticiones de ayuda económica son transmitidas a las Cáritas diocesanas para que puedan ser verificadas y para que sean operativas en cuanto antes».

La primera de las selecciones de la correspondencia es la lengua. Después se abren las cartas y se leen. Papa Francisco no podría ocuparse de toda la correspondencia en persona, por lo que requiere la asistencia de sus colaboradores para distinguir los simples saludos de las peticiones de consuelo, de apoyo espiritual… Estas últimas son las cartas que llegan directamente a su escritorio. «Son los casos más delicados, como los casos de consciencia. En estos casos se hace una nota y se pasa a los secretarios del Papa, para que pueda él mismo ver la carta; las lee sin duda, les pone la sigla y nos indica cómo debemos responder».

ppfranciscocarta12042013Así pues, el Papa no puede responder a todas las cartas, pero todas ellas reciben una respuesta en su nombre, para agradecer un regalo, expresar gratitud o mandar un saludo. Esta tarea exige una sensibilidad particular y una sintonía especial con el estilo de Bergoglio: «Leer estas cartas más con los corazones que con la mente; compartir los sufrimientos y tratar de encontrar las palabras adecuadas para expresar lo que el Papa quiere que sea expresado verdaderamente: la cercanía, el compartir… Por lo demás, el Papa ha siempre dicho que el pastor debe vivir con el rebaño, con las ovejas. Sentir y vivir la experiencia con ellos», concluye Gallorini.

Doménico Agasso

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