Jueves, 25 Mayo, 2017

El perdón de Kalashnikov


El-perdón-de-Kalashnikov1En cualquier lugar del mundo donde se ejerza la violencia se verá un fusil AK-47. Las imágenes de niños-soldados con un Kalashnikov entre las manos son parte de la iconografía de nuestro tiempo.

Quién no recuerda a Clint Easwood empuñando un Magnun 44 diciendo aquello de “Alégrame el día”. O a John Wayne cabalgando con un Winchester 73. O a Wyatt Earp pegando tiros con un Colt 45. Son armas que forman parte de nuestra historia más reciente. El M16 fue la respuesta estadounidense al soviético AK-47, se calcula que entre ambos diseños circulan, aproximadamente, 120 millones de unidades. Eso sin contar con los que se fabrican ilegalmente. Estos dos fusiles han sido los protagonistas de todos los conflictos bélicos desde su creación. Estos dos fusiles han causado la muerte de millones de personas en todo el mundo.

El-perdón-de-Kalashnikov2Aunque parezca mentira, Mijaíl Kalashnikov, inventor del AK-47, vivió hasta sus últimos días considerado un auténtico héroe. Recibió las más altas condecoraciones, primero de la Unión Soviética y después de Rusia. Alcanzó el rango de Mayor General del ejercito. Y durante décadas, cientos de admiradores peregrinaban hasta su residencia particular, en Izhevsk, para conocer al que muchos consideran una leyenda.

Después de toda una vida dedicada a la invención de armas, Mijaíl Kalashnikov ha sorprendido al mundo con una carta escrita poco antes de morir.

“Mi dolor espiritual es insoportable. Sigo haciéndome la misma pregunta sin resolución: si mi rifle le quitó la vida a personas, ¿podría ser que yo sea culpable de esas muertes, aun cuando fueran enemigos?”

El-perdón-de-Kalashnikov3Su epístola iba remitida a Cirilo I, patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

“Cuanto más pienso, me pregunto por qué el Todopoderoso permite a los hombres tener diabólicos deseos de envidia, avaricia y agresión.”

El-perdón-de-Kalashnikov4La responsabilidad es una especie de serpiente formada por miles de fichas de dominó que se empujan cayendo en cadena. Son responsables aquellos que aprietan el gatillo, y más aún los que ordenan apretarlo. Pero siguiendo esa cadena, tal vez tenga razón Kalashnikov y es el inventor el último culpable de las tragedias que provoca su invento. ¿Quién sabe?

Kalashnikov, icono de un sistema opresor, violento, terrorífico y descreído  de toda religión, pide perdón a la Iglesia. Es el último escombro del Muro el que se acaba de hacer añicos contra el suelo. Todos los que apoyaron, creyeron y alentaron un sistema totalitario como el comunismo, incluidos los nostálgicos que aún continúan haciéndolo, deberían tomar nota de las palabras de un anciano de 94 años, que ha dedicado su último suspiro a pedir perdón.

José Cabanach

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