martes, 19 septiembre, 2017

La revolución de Jeferson


Uno de los efectos más positivos de esta crisis económica que aún nos circunda ha sido la multiplicación de la solidaridad. La antigua brecha entre pobres y ricos que siempre comenzaba más allá de las fronteras de la cómoda España se ha ido acercando hasta el umbral de nuestra puerta.

revolucion2
De pronto, una sociedad en la que la clase media se había generalizado, el Estado del bienestar no había parado de crecer y los ciudadanos se habían acostumbrado a exigir derechos inexistentes, se topó de bruces con la pobreza, la desesperación y la exclusión social a la vuelta de la esquina.

En medio de ese ignoto marasmo cifrado en el 27% de paro, ha surgido una corriente transversal, que no entiende de clases sociales ni de poderes adquisitivos, capitaneada en especial por Cáritas, que ha demostrado que el hombre no siempre es un lobo para el hombre.

Pero el reto que se plantea en este momento es conseguir que ese impulsivo movimiento para ayudar al prójimo cale en el acervo cultural y se perpetúe a lo largo de las generaciones. El reto está en conseguir involucrar a los niños, porque los pequeños que hoy ayudan con lo que pueden, mañana lo harán mucho más.

revolucion3
Hoy llega Jeferson, que es un mero símbolo de todo lo que puede ser mientras, al tiempo, es un niño de carne y hueso. A través de unas diapositivas, un misionero lleva a Jeferson y a su familia hasta un aula cualquiera de un curso cualquiera de primaria. Y cambia de por vida la sensibilidad de unos niños hacia los problemas de los demás.

Ellos recurren a la mejor de sus capacidades, la imaginación, para ir generando nuevas ideas con las que sacar a Jeferson adelante. Así de siempre, entre juegos en un patio de colegio, se va fraguando la revolución de Jeferson, que no es otra que la revolución que prende en los corazones de los niños que ayudan a los niños.

La propuesta de Obras Misionales Pontificias para su campaña anual de Infancia Misionera es, sin duda, esa siembra de solidaridad en los niños que garantiza la solidaridad en los adultos del futuro. Porque con unas cuantas tizas y un simbólico muñeco se puede conseguir un gran reto: que los niños se apunten a la revolución de Jeferson.

No se pierdan el vídeo, inviten a grandes y pequeños a verlo, pero, sobre todo, animen a quien conozcan a sumarse a este bonito reto en el que imaginación y corazón van de la mano en  www.infanciamisionera.es

 María Solano Altaba
@msolanoaltaba

 

Deja un comentario