sábado, 21 octubre, 2017

Los apuntes personales de Juan Pablo II


En el testamento, escrito en diferentes etapas durante los ejercicios espirituales en el Vaticano, Juan Pablo II pidió a los que se podían considerar sus herederos: “Que los apuntes personales sean quemados”. La petición iba dirigida a su secretario personal Stanisław Dziwisz: “Pido que sobre esto vigile don Stanisław, a quien agradezco por la colaboración y la ayuda tan prolungada en los años y tan comprensivo”.

02Poco después de los funerales del Papa polaco preguntamos al futuro arzobispo de Cracovia por qué no lo había hecho. El sucesor de Wojtyla respondió: “porque esos papeles tienen una relevancia histórica”. Ahora, desde Cracovia, llega la noticia de que el próximo 5 de febrero saldrá el libro titulado “Estoy en manos de Dios. Apuntes personales 1962-2003”. Como revela la editorial Znak, el lector encontrará en él “las más importantes preguntas íntimas, profundas, conmovedoras meditaciones y oraciones que marcaban su tiempo día a día”, así como “apuntes que atestiguan su preocupación por sus seres queridos (amigos y colaboradores) y por la Iglesia que le había sido encomendada”.

Los apuntes, añade la agencia Kai, “ahora se convierten en el principal documento en el proceso de canonización”. Y cita al mismo cardenal Dziwisz: “No, no quemé los apuntes de Juan Pablo II, porque constituyen la clave de lectura de su espiritualidad, la parte más íntima del hombre: sus relaciones con Dios, con el otro y consigo mismo”. El editor, por su parte, confiesa que se siente honrado y promete una muy buena edición.

Marek Lehnert

Comentarios

  1. Si la ultima voluntad de Juan Pablo II era que quemaran los apuntes,, porque no lo han hecho ? Si, claro que me gustaría saber todo lo que escribió ….pero era su ultima voluntad caray 🙁

  2. aunque sera una ayuda inmensa para muchisimos creyentes, creo tambien que se debe acatar la ultima voluntad de una persona.

  3. No me parece una conducta éticamente correcta. Hemos oído hasta la saciedad que el fin no justifica los medios. ¿O es que hay execepciones a la regla como en la normas gramaticales? El principio de confidencialidad me parece sagrado. Ya pasó con el diario de Teresa de Calcuta, la confesión de la Pasionaria y de Tierno Galván.

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