lunes, 11 diciembre, 2017

La última de Almodovar


La última de Almodovar 1Hay que reconocer que Almodovar  es una estrella. Un tipo que lo ha conseguido todo en el mundo del cine viniendo desde un pueblecito perdido de La Mancha más profunda. Aunque sólo fuera por eso, merece todo el reconocimiento y respeto. Llegó a Madrid y se convirtió en el rey de La Movida armado con una cámara de 16 milímetros y mucho talento. De ahí, al Oscar, con una carrera cargada de éxitos.

Esta semana la Academia del Cine Europeo se ha rendido a sus pies concediéndole un premio a toda su carrera. Probablemente a una parte de su carrera más que a otra. Al recibir el galardón, el manchego no ha podido evitar soltar una de las perlas que le han hecho célebre cuando sus películas son recibidas con más pena que gloria. “Somos víctimas de un Gobierno sordo e insensible con los problemas de España”, ha dicho desde el escenario ante toda la prensa internacional reunida en Berlín.

La última de Almodovar 3Uno puede no estar de acuerdo con el gobierno, pero de ahí a decir que es un gobierno “insensible”, es como comparar ¿Qué he hecho yo para merecer esto? con La piel que habito.

Una entrega de premios es una fiesta, no una tribuna desde donde hacer política. La política se hace sobre otros escenarios, incluso desde el cine. Una película puede ser una declaración de intenciones políticas tan valida como el mejor de los discursos de Churchill. Ejemplos no faltan en la historia del cine.

Dejar ese titular ante los periodistas de medio mundo es injusto. En primer lugar porque no hay argumentación que lo sustente, y en segundo, porque no hay oportunidad de pregunta y réplica. Desde el patio de butacas puede dar la sensación de que el respetable señor Almodovar pide auxilio desde un país que se encuentra bajo el dominio de unos dirigentes más cercanos a la dictadura que a la democracia. Cualquier persona poco conocedora de la realidad española puede caer en el error de hacer una interpretación torticera de unas palabras que parecen más propias del odio y del revanchismo, que de una reflexión puramente política.

La-última-de-Almodovar-2No es la primera vez que Almodovar utiliza la oportunidad que le ofrece su merecido prestigio para convertirse en salvapatrias. Recuerdo que poco después del infame 11M, dijo en rueda de presa que el Partido Popular estuvo tentado de dar un golpe de estado antes de las elecciones de 2004. Inaudito. Curiosamente coincidió con la nefasta acogida de La mala educación.

A lo mejor después esto, Almodovar decide dar un golpe de timón a su carrera y realiza una película de corte social, o se presenta a presidente del gobierno. Prefiero lo primero, aunque tengamos que subvencionarla entre todos por el ministerio que dirige el señor Wert, como ya hemos hecho con Los amantes pasajeros. Otra joya.

José Cabanach   

Comentarios

  1. El cine de este hombre es fruto de un talento puesto al servicio de uno fines, en unos casos vacios y en otros meramente materialistas…y por tanto también vacios (ojo y recalco lo de talento)

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