Miércoles, 16 Agosto, 2017

El hombre tiene que acabar de nacer enteramente


Pilar Zambrano

María Zambrano

Si miramos lo que permanece en nuestro interior bajo las creencias, hay algo cuyo nombre más adecuado parece ser el de confianza. Confianza pura, cuya ilimitada riqueza nos hace suponer que sea inagotable. Una confianza originaria que ha  nacido con nosotros. “El ser humano es constitucionalmente crédulo” ha dicho Ortega.

Y es que el animal nace de una vez, mientras que el hombre nunca ha nacido del todo, tiene el trabajo de engendrarse nuevamente , o esperar ser engendrado. La esperanza que lleva dentro de si el hombre, es hambre de nacer del todo, de llevar a plenitud lo que solamente llevamos en proyecto. En este sentido, la esperanza es la sustancia de nuestra vida.

maria-zambranoEl hombre tiene un nacimiento incompleto. Por eso no ha podido jamás conformarse con vivir naturalmente y ha necesitado algo más, religión, filosofía, arte o ciencia. No ha nacido ni crecido enteramente para este mundo, pues que no encaja con él, ni parece que haya nada en él preparado para su acomodo; su nacimiento no es completo ni tampoco el mundo que le aguarda. Por eso tiene que acabar de nancer enteramente, y tiene también que hacerse su mundo, tiene que estar incesantemente de parto de sí mismo y de la realidad que lo aloje.

Entonces, el hombre descubre dos salidas: desnacer a la manera de Buda y de todas las religiones que quieren ante todo borrar el hecho del nacimiento y anularlo. O existir, nacer de nuevo, ser engendrado nuevamente. De donde ha salido la cultura Occidental, desde Grecia

María Zambrano
“Hacia un saber sobre el alma” 1987

Deja un comentario