miércoles, 22 noviembre, 2017

Discurso del loco


lafoto

Monólogo final de Erland Josephson (película “Nostalghia”, Andrei Tarkovski, 1983)

¿Qué ancestros hablan en mi? No puedo vivir al mismo tiempo en mi cabeza y en mi cuerpo. Esa es la razón por la que no puedo ser solo una persona. Puedo sentir en mi una infinidad de cosas simultáneamente. El verdadero mal de nuestro tiempo es que ya no quedan grandes maestros. La senda del corazón está llena de sombras. Debemos escuchar las voces que parecen inútiles. Hacen falta cerebros llenos de largas tuberías de desagüe, de muros de colegio, de asfalto y de prácticas asistenciales. ¡Que entre el zumbido de los insectos! Debemos llenarnos los ojos, los oídos, con cosas que sean el inicio de un gran sueño. Alguien debe gritar que construiremos las pirámides. ¡No importa si después no las construimos! Debemos alimentar el deseo y debemos estirar el alma por todas partes, como si fuera una calle infinita.

Si queremos que el mundo siga adelante debemos tomarnos de las manos. Debemos mezclar lo que se considera sano y lo que se considera enfermo. Vosotros los sanos, ¿qué significa vuestra salud? Los ojos de toda la humanidad están mirando al foso en donde todos nos estamos precipitando. La libertad es inútil si no teneis el coraje de mirarnos a la cara, de comer y beber con nosotros, de dormir con nosotros. Son los considerados sanos los que han llevado el mundo al borde de la catástrofe. ¡Hombre, escucha! En vosotros: agua, fuego y después cenizas y los huesos dentro de las cenizas. ¡Los huesos y las cenizas!

¿Dónde estoy cuando no estoy en la realidad ni en mi imaginación? He hecho un nuevo pacto con el mundo: debe estar soleado de noche y nevado en agosto. Las cosas grandes se acaban, son las pequeñas las que perduran. La sociedad debe estar unida, en vez de fragmentarse. Basta observar la naturaleza para comprender que la vida es simple. Y que se debe volver al punto de inicio. Al punto donde tomásteis el desvío equivocado. Hace falta volver a los fundamentos principales de la vida. Sin contaminar el agua. ¡Qué clase de mundo es este si es un loco el que os dice que deberíais avergonzaros! Y ahora música.

Oh, madre, oh, madre. El aire es ese algo ligero que gira en torno a la cabeza y se vuelve más límpido cuando ríe.

Monólogo final de Erland Josephson (película “Nostalghia”, Andrei Tarkovski, 1983)

Deja un comentario