Lunes, 26 Junio, 2017

Las cartas de un hombre valiente


Bulgakov

Recogemos un resumen de las cartas que el escritor ruso Mijaíl Bulgákov escribiera al mismísimo Stalin, para protestar contra las presiones a las que se veía sometido para que se convirtiera de una vez en acérrimo comunista. Él se acogía a su derecho de mantenerse en libertad. La primera carta es de 1929 y la última de 1938. La carta del 28 de marzo de 1930, cuando la situación económica y anímica del escritor era muy grave, es un ejemplo de sinceridad y valentía. Según el escritor Juan Van Halen, “ha sido considerada una de las muestras de dignidad más notables y arriesgadas del periodo estalinista. Bulgákov sólo ve su salvación en la huida. Sus denuncias sobrecogen”. He aquí algunos fragmentos:

“Desde el momento en que se prohibieron todos mis trabajos literarios, comenzaron a alzarse voces para darme un solo consejo: escribir una obra comunista, y además dirigir al Gobierno de la URSS una carta de arrepentimiento por la que renunciara a mis anteriores ideas expuestas en mis trabajos literarios, y en la que asegurara que en el futuro trabajaría como un leal compañero de viaje por la idea del comunismo. El objetivo de esta actuación sería escapar a las persecuciones, a la miseria y a un desenlace final inevitable. No he seguido ese consejo. Es poco probable que consiguiera aparecer ante el Gobierno de la URSS bajo un aspecto favorable escribiendo una carta carente de sinceridad, que se presentaría como una sucia e indecorosa extravagancia política, por lo demás ingenua. En cuanto a escribir una obra comunista, ni siquiera lo intento, ya que sé a ciencia cierta que no seré capaz de componer un escrito semejante”.

“Soy un ferviente admirador de la libertad y creo que, si algún escritor intentara demostrar que la libertad no le es necesaria, se asemejaría a un pez que asegurara públicamente que el agua no le es imprescindible. En este momento estoy aniquilado. Le pido que considere que para mí el no poder escribir es lo mismo que ser enterrado vivo. Le pido al Gobierno soviético que me autorice urgentísimamente a abandonar la URSS. Apelo al humanitarismo de las autoridades soviéticas y le pido que actúe magnánimamente conmigo, un escritor que no le puede ser de ninguna utilidad a su patria, y me conceda la libertad. En el momento actual me encuentro abocado a la miseria, a la calle y a la muerte”.

Segú el escrito Van Halen, a Bulgákov no se le permitió abandonar la URSS pero Stalin le concedió un trabajo en el Teatro de Arte de Moscú del que malvivió hasta su muerte en 1940.

Agustín Guzman del Buey

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