Jueves, 25 Mayo, 2017

La justicia o el fin de la inocencia


La-justicia-o-el-fin-de-la-inocencia1Uno de los Juicios de Nuremberg se dedicó a los jueces que aplicaron las leyes vigentes durante los años de gobierno del Partido Nazi en Alemania. Las sentencias, condenas y ejecución de las mismas se ajustaban a derecho, pero se trataba de unas leyes injustas que aquellos jueces aplicaron con rigor. Muchos fueron condenados por ello. Ocho décadas después el Tribunal de Estrasburgo ha aplicado la ley, pero no la justicia.

La-justicia-o-el-fin-de-la-inocencia2El código penal de 1973 no estaba preparado para los crímenes que las alimañas de ETA estaban dispuestas a ejecutar. Los beneficios penitenciarios no distinguían la crueldad, el ensañamiento y el desprecio total hacia las victimas, y se aplicaban por igual a todos los presos. Durante treinta años ninguno de los gobiernos que han dirigido España vieron en ello un problema, hasta que la alarma social provocada por la puesta en libertad de salvajes despiadados, hizo que se proyectara un “apaño legal” por el que se obligaba al cumplimento integro de las penas, la Doctrina Parot. De aquellos polvos, estos lodos.

La-justicia-o-el-fin-de-la-inocencia3La indignación de las victimas, que ven la sonrisa de Inés del Río al salir de la cárcel, después de haber permanecido en prisión 26 de los 3.828 años a los que fue condenada por 24 asesinatos, es la indignación de todos. Ha cumplido 13 meses de prisión por cada asesinato. Un saldo pequeño. Una escasa factura.

A ella la seguirán sin duda otros. Asesinos feroces que segaron la vida de casi un millar de personas bajo la bandera del hacha y la serpiente de ETA. Junto a estos, bestiales violadores volverán a la calle, amparados por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, por el hecho de haber trabajado en la lavandería de la prisión limpiando sus propios calzoncillos, o por haber conseguido un título universitario sin ni siquiera pagar las tasas a las que estamos obligados el resto de los ciudadanos.

La-justicia-o-el-fin-de-la-inocencia4La ley es la ley, no hay duda. Pero el terrorismo, como delito, está más cerca de los Crímenes contra la Humanidad, que del chorizo de barrio, el carterista del Metro o el contable que se lleva un maletín a Suiza. Durante décadas, Francia fue el refugio de los terroristas que mantenían acogotados a los españoles. Europa tampoco lo vio venir. Estrasburgo está en Francia. Qué paradoja, amigo. Nadie nos echó una mano y ahora nos la echan al cuello.

Las calles son hoy menos seguras. Hemos cumplido con la ley, pero no con la justicia. Es el fin de la inocencia.

José Cabanach 

 

Deja un comentario