Jueves, 24 Agosto, 2017

El Papa con cientos de familias


por Martín Montes Guirao

por Martín Montes Guirao

El pasado fin de semana, el Papa estuvo con más de 200.000 familias venidas de todo el mundo para celebrar ese misterio de convivencia natural de gente tan perfectamente dispar. Lanzó sus titulares, como siempre. Dijo que los esposos cristianos no son ingenuos, y no tienen miedo de responder ante Dios y ante la sociedad. Y explicó que el matrimonio es un “largo viaje que deben hacer juntos, que dura toda la vida y necesita la ayuda de Jesús”.

El hincapié del Papa sobre la falta de tiempo para rezar en familia, lo pronunció al inicio de la misa del domingo, pero dijo que era necesario hallarlo, porque es el momento clave de reconocer la necesidad que se tiene de Dios. Dio pistas para rezar en familia, como el padrenuestro, la bendición de la mesa, el rosario y el rezar los unos por los otros. Y después de improvisar a los asistentes, “preguntaos en vuestras casas, ¿cómo va vuestra alegría?”, la definió con extraordinaria profundidad: “La verdadera alegría viene de una armonía profunda, de la belleza de estar juntos y del sostenerse mutuamente”. Una tríada de principios que bien merece un lote de reflexiones.

inbeachEl pasado sábado, en la Tercera de ABC, un experto en economía definía así la homeostasis,”la capacidad autorreguladora de los sistemas complejos para mantenerse en equilibrio”. Pues la familia es justamente lo contrario a esa principio mágico autorregulador. No tiene nada que ver con la homeostasis, no funciona así en absoluto. La familia nos es un juguete mecánico al que das cuerda y se pone a hacer sus monadas.

A veces los curas y consejeros matrimoniales se ponen un poco voluntaristas en sus recetas a los nuevos esposos, “poned empeño en que cada día haya una novedad, no os acostéis sin pediros perdón, escribíos lo bueno y malo de cada uno, procurad que los hijos no sobreactúen en familia y lleguen a poner en segundo plano vuestra relación, etc.

family-watching-movies-at-homeEl misterio de la familia es que un día te paras y reflexionas: vamos a ver, tengo una tendencia natural a la ley de la gravedad, hacia abajo, a no hacer más que lo que me gusta, a la pachorra, al egoísmo, la autocomplacencia, todo eso me sale solo. Y de repente me embarco en una convivencia, que en el fondo es dejar pasar a otro en mi vida. Así, tan en seco, el proyecto suena apenas posible, y más cuando los especialistas no se cansan de escribir que el hombre y la mujer son muy diferentes.

Por eso fundar una familia cristiana, es ponerse en manos del misterio de un Dios que se pone a trabajar. El matrimonio nace entonces como un cruce entre voluntad humana y gracia de Dios. Es más, es un misterio que, con el paso del tiempo, la familia nota que es un ir dejando hacer a Dios. Pero Dios es muy respetuoso, no es osado con el hombre, no usa el lenguaje tipo “¡espabila!”, y te sacude . Todo en él es sugerencia, por eso hace falta desarrollar un olfato sobrenatural para no creer que las cosas que se andan construyendo en familia, crecen por azar absoluto, por floración espontánea.

Casarse, en el fondo, consiste en estar más despierto de lo normal.

 Martín Montes Guirao 

 

Comentarios

  1. Llevo años leyendo artículos, libros y ensayos sobre la familia y el matrimonio. .. en parte para compensar el fallo matemático que cuadra casi sistemáticamente y casi a diario en mi propia casa… diametralmente opuesto al sueño ingenuo que tenía del asunto hasta el día de mi boda… Creo que muy pocas veces he coincidido tanto como con el autor de este blog… Gracias, Martin, por ese espaldarazo de amigo y por haber dejado el paternalismo de muchos para un día de playa. .. 😉 Un abrazo Alex SV

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