viernes, 20 octubre, 2017

Madrid no está limpia


Madrid-no-esta-limpia1“Yo la veo muy limpia”, eso es lo que afirma la alcaldesa de Madrid, la Excelentísima Señora Doña Ana Botella. Y la pregunta es, ¿pero a qué balcón se asoma?

Es cierto que en la capital se recoge la basura todos los días, que los servicios de limpieza trabajan, en líneas generales, de forma extraordinaria. Pero aún así Madrid está sucia, señora alcaldesa. “Es que los madrileños se han acostumbrado a un nivel muy alto de limpieza”, continúa la alcaldesa. Y es cierto, estaría bueno.

Madrid-no-esta-limpia2El problema está en que en Madrid lo que se ha descuidado es el nivel de educación de sus ciudadanos. Hay calles donde el olor es insoportable y portales donde las manchas de pis son prácticamente imborrables. Ver orinar en medio de la calle se ha convertido en una estampa habitual en la ciudad, la gente ha perdido el pudor y no tiene reparo en comportarse como animales entre dos coches o a la sombra de cualquier esquina. Antes de que Carlos III empezara a construir el alcantarillado era habitual escuchar desde las ventanas, ¡Agua va! Y todos a refugio. Doscientos cincuenta años después, estamos en las mismas.

Tal vez habría que empezar por no hacer la vista gorda con los que ensucian la ciudad de manera deliberada y atentan contra las más elementales fórmulas de convivencia. Aparte de repugnante, denigra a la persona que lo realiza. No sólo se pierde la educación sino que empieza a rozar la falta de dignidad y autoestima.

Madrid-no-esta-limpia3Tampoco ayuda para la limpieza de la ciudad que el anterior alcalde optara por alicatar Madrid con un granito poroso que absorbe la roña como si fuera un auténtico tesoro. La simple mancha de un helado permanece en la acera como un fósil ajeno al paso del tiempo. Gracias Alberto por otra de tus herencias.

El Ayuntamiento gasta millones en intentar borrar los graffitis que siembran las fachadas, cierres, escaparates, portales y retretes que pueblan la ciudad. Y no se trata de obras de Banksy, estamos hablando de pintadas sin talento, garabatos de mal gusto y marcas de pandilleros que acotan territorios. Tal vez ese gasto haga que las papeleras estén a rebosar sin que nadie las recoja con la necesaria frecuencia. A lo mejor harían falta más, o un la atención mayor.

¿De qué sirve que separemos la basura en envases, vidrio, papel y orgánicos? ¿De qué sirve que bajemos las cuatro bolsas cada noche a los contenedores azul, amarillo, verde y naranja? ¿De qué sirve que los camiones pasen, lo recojan y lo lleven a una planta de reciclaje? ¿De que sirve todo eso si cuando abro el portal me encuentro a un tipo desbebiendo sobre el zócalo de la puerta, mientras otro pintarrejea con spray la fachada?

Madrid-no-esta-limpia4Madrid se parece cada vez más al Nueva York de las películas de Charles Bronson, donde las bolsas de basura trepaban sin piedad por los muros, las pintadas eran parte de la decoración de las calles como si fuera el patio de una cárcel de mala muerte y donde el hedor lo inundaba todo.

Sí, Excelentísima Señora Doña Ana Botella, nos hemos acostumbrado a un nivel muy alto de limpieza y usted tiene la obligación de mantenerlo. No valen excusas. Madrid no está limpia.

José Cabanach

 

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