Jueves, 17 Agosto, 2017

Al César lo que es del César


exento-declara-2013El español medio no es muy dado a las cuentas. Quizá vaya en nuestra cultura ese desapego por la matemática. Sin embargo, llegada esta época del año en la que Hacienda quita el sueño con la declaración de la renta, a muchos ciudadanos les surge la vocación de experto en Derecho Tributario y descubren las triquiñuelas más enrevesadas para desgravare aquí, omitir allí y pagar menos al fisco.

La acuñada frase de que Hacienda somos todos se refleja de modo visual en que con ese dinero se construyen hospitales, se rellenan baches de las carreteras o se paga al profesor que educa a los niños de este país. Ahora todo eso está en manos de las comunidades autónomas, pero al efecto, nos da lo mismo. Eso es el “todos” de Hacienda.

Pero ese español medio, poco proclive a la matemática aunque experto en tributario, tiende a pensar dos cosas de manera sistemática: que él no está incluido en ese “todos” que somos Hacienda y que tiene derecho a recibir innumerables beneficios altamente costosos por parte de una administración pública con la que no se siente en deuda porque creen que ya hace bastante por la sociedad.

Lo cierto es que detrás de la avalancha de motivos encadenados que han degenerado en esta profunda crisis, esa tendencia a no pagar lo debido está en el epicentro del terremoto. Clientes que no pagana los proveedores, bancos que no descuentan a los clientes, ciudadanos que prefieren el arreglo del fontanero sin IVA. El defensor lo llama picaresca y, con una sonrisa beatífica trata de justificar que pertenece a la idiosincrasia española. Lo cierto es que el que no da al César lo que es del César, roba.

plan_de_asfaltadoSuena duro pero es así aunque se disfrace con excusas del tipo “para que lo malgaste la administración, me lo quedo yo”. Incumplir con nuestros deberes para con Hacienda es también mirar hacia otro lado donde no esté el prójimo. Y sin embargo, esta tendencia que  miles de españoles no dudan en aplicar cuando llega el tiempo de pagar impuestos, españoles que incluso se mofan ante los amigos de haber sido más astutos que el fisco, es la misma que lleva a políticos y empresarios a delinquir en complicadas tramas de corrupción que acaban detrayendo dinero del mismo lugar, el erario.

Cuando se les ha preguntado la última vez a los españoles por la lista de cuestiones que más les preocupan, desaparecida ETA y con la supremacía inevitable de la crisis, la segunda materia que quita el suelo a nuestros conciudadanos es la corrupción. Porque el mismo español medio que se pavonea de su perspicacia defraudadora, se indigna con la de los demás, y hace buena la evangélica viga en el propio.

Al César lo que es del César. Y si no estamos conformes con lo que el César nos pide, podemos reclamarlo por los cauces adecuados. Pero mientras tanto, justificar toda suerte de artimañas tributarias no es más que encubrir un duro concepto: quien no da lo que debe, lo roba.

María Solano Altaba
@msolanoaltaba

Comentarios

  1. Teresa Campoamor dice:

    Creo que en España no hemos superado todavía a Rinconete y Cortadillo y por eso nos encanta la picaresca. También hay que reconocer que tenemos poca experiencia democrática y que aunque las leyes se cambien, crear conciencias lleva mucho tiempo..Cuando dejemos de compararnos con las actitudes del otro y obremos en conciencia ,basándonos en nuestros valores, la cosa irá cambiando. Empecemos por desterrar de nuestro vocabulario el ” y tú más”.

Deja un comentario