martes, 17 octubre, 2017

De peores salieron (I)

De peores salieron (I)

La crisis económica vino precedida de una etapa de aparente riqueza y de gasto no sólo público, privado, excesivo, de unas costumbres nefastas: un ambiente donde no sólo el dinero parecía ser lo primero, sino que desafortunadamente lo acababa siendo.

De peores salieron (I)




Quizás España necesite no sólo medidas políticas, recambio, sino también cierta cura de silencio y de buenos ejemplos.


Sería largo de explicar el cambio que se ha producido desde aquella esforzada y sufrida gente, con sus defectos, por supuesto, al triunfo de la horterada y al ascenso de los charlatanes en apenas 30 años. En tiempo de mis padres los chicos iban a los guateques no a ligar solamente: a comer. Las despensas estaban con llave porque la comida se racionó hasta los años 50.

Mujeres-cosiendoHablaba el otro día con mi amiga Maru y se deslizaba la conversación por lo habitual en estos tiempos. Hay serias dificultades, las vemos a diario y se sufren en carne propia y en la ajena. Basculamos a veces entre el apretar los dientes y tirar para adelante o en la búsqueda de oportunidades fuera de España, el reinventarnos por decimocuarta vez. Todo es tan incierto que no estás segura de nada. Y a veces se puede caer en el desánimo pasajero o en el agotamiento.

Necesitamos vivir con y en la realidad, como dice Maru. Esta realidad es nuestra época, nuestro tiempo. Esto es lo que nos toca, como antaño les tocó a otros lidiar con otros problemas. Así que conviene ver todo con cierta perspectiva  del pasado y del presente y, en consecuencia, del futuro. Y, por eso, con esperanza a pesar de la que está cayendo.

Los nacidos en los años 60 hemos vivido algunas dificultades en nuestra infancia y juventud, cierta sobriedad en la educación que quizás nos preparó mejor para lo que estamos viviendo. Los de los 70 quizás todavía también fueron educados algo en este sentido. Me parece que son los de los 80 y 90 los que, salvo excepciones, han vivido más en un ambiente de afluencia sin plantearse que todo tenía, tiene, un precio,  y para quienes esto puede ser más duro.

Creo que hay que reconocer que la crisis económica vino precedida de una etapa de aparente riqueza (no toda real, por cierto) y de gasto no sólo público, privado, excesivo, de  unas costumbres nefastas: un ambiente donde no sólo el dinero parecía ser lo primero, sino que desafortunadamente lo acababa siendo. No es que los españoles no hayamos querido vivir con nuestro esfuerzo, tener una casa, un empleo, darles estudios a nuestros hijos, es que junto a todo eso España se ha permitido cosas que no podía permitirse. Eso, por supuesto, además de la corrupción y la crisis institucional que viene fraguándose desde hace tiempo y que agrava el problema.

Se ha confundido valor y precio. El ambiente ha sido muy materialista y se ha producido una paulatino vaciamiento de la responsabilidad del individuo: los españoles confíamos  en el Estado como pocos países lo hacen y eso creo que no es bueno. Tengo la sensación de que nos gustan más los establos, la libertad nos da miedo.

Sería más largo explicar el cambio que se ha producido desde aquella esforzada y sufrida gente, con sus defectos, por supuesto, al triunfo de la horterada y al ascenso de los charlatanes en menos de 30 años. Quizás España necesite no sólo medidas políticas, recambio, sino también cierta cura de silencio y de buenos ejemplos. Por eso, y porque conviene ver en su contexto dónde nos encontramos, quiero recordar a nuestros padres y abuelos, los que nacieron (en mi caso) alrededor de los años 30 (fueron niños en la guerra civil) y los que nacieron a principios de siglo y la pasaron siendo padres, algunos muriendo en ella.

En tiempos de mi abuela no había calefacción, tampoco electrodomésticos hasta que ellos fueron viejos, se pasaba mucho frío y mucho calor. Las casas eran un espanto desde el punto de vista de confort, no había quien parase en ellas. Se daba a luz a las bravas. Morían en ese proceso niños y sus madres muy fácilmente. La escolarización no estaba extendida y se comenzaba a trabajar a menudo desde muy pequeños. ¿Viajes? Poquísimos, sólo la clase media y alta. Mis abuelos vivieron una guerra desoladora, con cerca de 1 millón de muertos.

En tiempo de mis padres los chicos iban a los guateques no a ligar solamente: a comer. Las despensas estaban con llave porque la comida se racionó hasta los años 50. Se estudiaba a menudo con becas, a veces en colegios internos (no había otra), después viviendo en pensiones de mala muerte donde pasaban más hambre que un maestro de escuela. O preparaban oposiciones en esas mismas condiciones. ¿Casa al casarse? No la tenían en su mayoría: la alquilaron casi siempre y eso con suerte. ¿Bodas? Nada que ver con la locura de los 90. Las bodas de los años 50 y principios de los 60 eran limitadas, sencillas, preciosas. ¿Trabajo? Pluriempleados muchos de ellos y emigrantes otros muchísimos. ¿Coche? Desde luego que no en la universidad ni antes de trabajar por su cuenta, luego con esfuerzo. ¿Viajes?  Yo a mis 22 años había visto ya todo lo que mi padre vio en toda su vida y el doble de lo que vio mi abuelo en términos de países y lugares de fuera.

¿Reivindico aquella España difícil y, a pesar de todo, a menudo esperanzada? Sólo digo que aquellas personas que fueron nuestros abuelos y padres pasaron por muchísimas dificultades y salieron adelante. Quizás nos haga falta su fibra moral, su temple, su ejemplo y, desde luego, su silencio.

Aurora Pimentel

Comentarios

  1. Teresa Campoamor dice:

    Creo que hay un valor que se ha perdido recientemente, independientemente de tu posición económica, y es el de la austeridad. Así crecí yo. Lamentablemente, estos últimos años España ha sido un país de nuevos ricos. Gente acomplejada que quería todo sin mesura ni criterio. Lo que se adquiere sin esfuerzo, no se valora y así nos ha ido. Nos hemos convertido en un país de usar y tirar, valores incluidos. Pero estoy segura que volveremos a encontrar el norte porque lo plantado por generaciones anteriores no se puede perder.
    Abrazo Aurora.

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