Jueves, 25 Mayo, 2017

Hoy cumplo 18 años de vida sacerdotal, mayoría de edad…


Hay una frase interesante en la película “El curioso caso de Benjamín Button“, basada en un relato de Scott Fitzgerald, que me sirve de arranque, “si buscas el sentido de la vida, mira hacia atrás, pero tendrás que vivirla hacia adelante“. Me gusta, porque es verdad que las cosas importantes llevan una marca de origen y, valga el retruécano, un origen que marca las decisiones que vendrán.

curaHacia atrás me encuentro con una infancia feliz, una camiseta del Atlético de Madrid con un ocho a la espalda que se adhería con corchetes negros, música clásica que sonaba en casa a todas horas, la habitación llena de pósters, amigos con quienes hacía cabañas en plena calle… Un día me puse a los pies de una imagen del Señor y le prometí amistad, recuerdo que fue así de sencillo. Mis padres me enseñaron que Dios se había hecho uno de nosotros y se podía establecer con Él una relación de intimidad, muy de tú a tú. Y empecé a frecuentar la eucaristía en el colegio. En vez del bocadillo de salchichón, porque era el inevitable salchichón de las mañanas, me acercaba a la capilla a recibir al Señor. Tuve la suerte de conocer a sacerdotes que andaban enamorados de Dios, no eran el arquetipo de cura que aparece en las películas españolas que, hastiado de una vida pasiva, se pudre en frases hechas y rutinas. Los que yo conocí rezaban con pasión y nos enseñaban a escuchar a los demás.

La regresión en la memoria no llega hasta el día exacto en que me nació la gran pregunta, la posibilidad de ser sacerdote de por vida, así, como el que arrastra todas sus fichas por el tapete hasta al número 22, y se la juega. Por más que me esfuerzo, no veo con nitidez la frontera del meridiano (am pm), y estoy convencido de que no fue una fecha. Me resulta más eficaz si asocio la intuición de la vocación a una especie de frase interior, un sabor por encima de los demás que se vuelve protagonista, “una luz que en el corazón ardía“, como cuenta San Juan de la Cruz en sus versos. Al principio era muy débil, pero iba haciéndose nítida en las cosas corrientes. Hice periodismo para ver si aquello crecía o era una tozudez adolescente. Al final de la carrera, me acerqué definitivamente al seminario, porque la llama no se apagaba y era obstinada. Al encontrarme con gente como yo, caí en la cuenta de cómo Dios va mostrando su jugada a cada uno, y éramos bien diferentes.

Hoy, 6 de mayo de 2013, hago la mayoría de edad sacerdotal y, bien mirado, 18 años no son más que un peldaño de crecimiento. Aprendo mucho, aprendo que Dios es lento, porque se toma en serio al hombre, la urgencia es asunto de frívolos. Dedico mucho tiempo al acompañamiento espiritual, porque de la disposición del sacerdote a escuchar se abre en el otro una puerta hacia la oración, la confesión, la eucaristía, la entrega a los demás. Leo mucha literatura porque me apetece conocer mas a fondo los entresijos del alma. No deja de impresionarme el milagro diario de la eucaristía y quiero seguir muchos más años con los ojos bien abiertos a cuanto el Señor ponga por delante.

Seguiré echando un vistazo atrás, sólo para no olvidarme de que aquella primera llama tan débil, sigue necesitando cuidados.

Javier Alonso Sandoica

Comentarios

  1. Felicidades!!!!

  2. luisa estevez gago (@medusaurelia) dice:

    No hacen falta fechas de arranque, como dices cuidar la llama del cada día. Muchos te estamos muy agradecidos, de verdad!

  3. Y que sean otros 18!! Felicidades!!

  4. una madre agradecida dice:

    Dieciocho mil enhorabuenas.
    Doy gracias a Dios por ti a ti por tu si.
    Gracias.

  5. Por mi parte,no puedo dedicarte mucho más.No nos conocemos aún….espero hacerlo algún día.Pero si darte la enhorabuena por tu 18 años de Sacerdote.FELICIDADES.

  6. MUCHAS fELICidades Padre, que cumpla muchos años más de Sacerdotes que siigas tan buen sacerdote (como eres) , y además buen periodista. Hace falta gente tan humildes como tú padre , que habla a la gente como hermanos, en la iglesia. Tus papis estarán contentos de tener un hijo Santo. (estará en mis rezós). Si va alguna vez a CALATAYUD zARAGOZA ( a mi y a mi madre, nos gustaria conoocerle) y a mi ser amiga. Que lo pase muy bien (y no le hagan los demás saacerdotes) trabajar mucho hoy. chao besos.

  7. ISIDORO CUBERO LINARES dice:

    Felicidades. Te sigo y admiro tu cultura y la capacidad que tienes de acercar a Jesús en la vida diaria. En las cosas cotidianas de la sociedad actual. Sin falsas beaterías…Sigue así. Un abrazo y reitero mi felicitación.

  8. “…aprendo que Dios es lento, porque se toma en serio al hombre, la urgencia es asunto de frívolos”. Me paro en esta frase porque me trae a la memoria una conversación que tuve con una amiga hace poco, en la que comentaba cuánto me gustaría a veces que existiera un botón de “pause” en nuestro “kit de ser humano”… Al final, llegamos a la inevitable conclusión de que el Buen Dios es ese botón que es capaz de extasiarnos. Nuestros tiempos no son los de Dios… ¡Y cómo cambia la manera de percibir el mundo que nos rodea cuando entramos-conectamos con sus Tiempos…!

    ¡Felicidades Javier, y que vengan muchos más, si Dios quiere!

  9. Domingo Suárez dice:

    Felicidades y enhorabuena Saludos.

    Durante años hemos podido saborear tus sabrosas homilías los domingos en Sta María del Pinar.

    Dejaste huella en mis hijos pues después de mudarnos de barrio ellos nos pedían ir a Misa donde Javier.

    Saludos.

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