Jueves, 25 Mayo, 2017

“To The Wonder” Sin Dios, el hombre y la mujer se entienden a medias


tumblr_mfaqoxVSkr1r2igm4o1_1280El norteamericano Neil encuentra el amor se su vida en Francia. Ella es Marina, una joven madre que decide dejar atrás su país para, junto a su hija, seguir a Neil hasta su ciudad natal. Llega la rutina, aparece otra mujer y, sobrevolando a los personajes, se descuelga un sacerdote. El padre Quintana es un cura que anda en plena “noche oscura del sentido“, se muestra algo desasosegado porque no recibe emociones en su trato con Dios. Su semblante es algo triste. Tan es así que, después de una boda, una anciana le dice “rezaré por usted para que Dios le devuelva la alegría“. Pero a pesar de esa vida sin apoyatura sentimental, es un cura que cae bien. Tiene la parroquia hasta los topes, se da a los más necesitados, los enfermos, los presos, los pobres… Oiremos durante la película sus homilías y le pillaremos en permanente oración. El escritor Burroughs ha dejado escrito que Samuel Beckett le hizo una vez uno de los mejores cumplidos cuando, a secas, dijo de su talento “bueno, Burroughs es un escritor“. “De alguien que sabe de verdad mucho sobre la escritura -apunta Burroughs-, o digamos sobre medicina, se dice -Bueno, es un médico, está en la sala de operaciones y sabe lo que está haciendo“. Así es Quintana, sencillamente es un sacerdote. Sabe que Dios guía sus pasos, le estrecha detrás y delante, como así va desgranando al final de la película, con esa hermosísima oración de San PatricioCristo conmigo, Cristo ante mí, Cristo tras de mí, Cristo en mí, Cristo bajo mí, Cristo sobre mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo cuando me acuesto, Cristo cuando me siento, etc.

to_the_wonder2Terrence Malick deja siempre enfadados a sus actores, no entiendo esa absurda cualidad de querer cargarse a los suyos. Ya en El árbol de la vida, Sean Penn le espetó su falta de protagonismo en el resultado final de la película, y eso que había rodado muchas escenas con él. Es que Malick, cuando se pone en la sala de edición, es como si tuviera un lienzo en blanco, empieza de cero. Olga Curylenko tampoco ha entendido por qué en To The Wonder, el director se ha cargado las conversaciones entre ella y el padre Quintana, las que nos hubieran explicado más en profundidad el alma de la protagonista, sus cambios de humor, sus dudas…

Sí, yo también hubiera querido más conversaciones, porque las pocas que existen llevan dinamita. El padre Quintana le dice a Neil que en el matrimonio no se enfrente a ella, sino a sí mismo, porque cuanto más fuerte, más tenderá a ser superior, y cuanto más débil, más expuesto estará. O cuando oímos un hermoso monólogo de Marina, “hay dos mujeres en mí, una que tira hacia Ti y la otra hacía la tierra“.

to_the_wonder_1Malick ha adelgazado tanto la película, que nos ha dejado un muestrario de sentimientos durante dos horas, pero no aquello que los provocó, y aquí se hace poco convincente para el resultado final. El 80% de los planos que vemos son puras reacciones. ¿Que los chicos están bien? Pues lucimiento de correrías sobre el trigo contra un fondo de atardeceres extraordinariamente cromático, persiguiendo la orilla del mar, llevando las manos a lo alto… ¿Que los chicos están mal?, entonces vienen las habitaciones vacías, la multiplicación de silencios, las miradas airadas. Tal exceso emocional convierte el tono de To The Wonder en una yuxtaposición de ilustraciones. Las escenas se hacen repetitivas y parecen nacidas para un comercial de champú o colonia en vísperas de Navidad. Postales muy hermosas, pero al borde de lo pueril. Malick hace siempre lo mismo, pone en paralelo la reflexión y la emoción, como si anduvieran en dos planetas diferentes, en dos hemisferios irreconciliables.

Yo creo que la belleza no se enmarca, luce natural. A la belleza enmarcada le quitas el alma, y hay una demostración evidente durante toda la película de que me están contando una parábola.

to-the-wonder-trailer-desorbitado-para-la-fatidica-maravilla-de-terrence-malickLa tesis de la película se la dejamos al padre Quintana “Amarás, te guste o no. Los sentimientos van y vienen como las nubes. El amor no es solo un sentimiento. Amarás. Amar es correr el riesgo del fracaso, el riesgo de la traición. Teméis que vuestro amor haya muerto, pero tal vez esté esperando a transformarse en algo más espiritual. Despertad la presencia divina que dormita en cada hombre, en cada mujer. Conoceros unos a otros en ese amor que no cambia jamás“. Como que sin Dios, el hombre y la mujer dejan a medias sus construcciones.

Javier Alonso Sandoica

Comentarios

  1. Teresa Campoamor dice:

    Lo más creíble de la peli es la historia del padre Quintana.Todo en él es auténtico, sus expresiones faciales, su forma de caminar, sus gestos, su tristeza. La relación de pareja me parece superficial y artificiosa. Quizás el abuso de las voces en off es una forma más de hacerte entender el nulo entendimiento entre ambos
    Sinceramente me gustó mucho más “El árbol de la vida”.

  2. Me pensaré verla ya que solo el echo de que J. Bardem haga de sacerdote, ya, como que me echa para atrás ya,no es solo por que le tengo especial manía, es que no me parece nada creíble la verdad… 🙁 ya veremos

  3. La he visto. Si, podían profundizar un poco mas . Entiendo que kurylenko hace de parisina, católica.. El personaje de Bardem tiene sus fallos, pero se perdonan. Como cura llega a caer bien. Efectivamente, no creo que me imagine a este señor de sacerdote, pero hay que reconocervquevel papel lo hace muy bien. Me hubiese gustado que hubiesen profundizado en los personajes de Olga Kurylenko y Ben Affleck. Un poco tb Rachel mcvAdms

    Tristán

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