miércoles, 22 noviembre, 2017

Se desvela por fin el documento del cardenal Bergoglio que conmocionó a los cardenales antes del cónclave


El tema fue ”la dulce y confortadora alegría de evangelizar”. Durante la homilía que pronunciara en la Misa Crismal, primera que celebrara en Cuba tras varias semanas en Roma para despedir a Benedicto XVI y participar en el cónclave que eligió al papa Francisco, el cardenal Jaime Ortega reveló las palabras del cardenal Jorge Mario Bergoglio en su intervención en la congregación general de cardenales previa al cónclave y que, más tarde, el hoy papa Francisco entregara por escrito, de puño y letra, al arzobispo de La Habana.

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Al referirse al momento de “novedad” que vive la Iglesia por la elección del nuevo sucesor de Pedro al frente de la Iglesia, el cardenal Ortega dijo: “Permítanme que les haga conocer como primicia casi absoluta, el pensamiento del santo padre Francisco sobre esta misión de la Iglesia”, y añadió que lo hacía público con la autorización del propio Francisco. El arzobispo de La Habana agregó que, durante una de las reuniones de los cardenales previas al cónclave, “el cardenal Bergoglio hizo una intervención que me pareció magistral, esclarecedora, comprometedora y cierta”.

A continuación leyó íntegramente el texto que le entregara el futuro papa, donde se recogen en cuatro puntos el pensamiento que el cardenal Bergoglio deseaba compartir con sus hermanos cardenales y que expresa su visión personal sobre la Iglesia en el tiempo presente.

El primero de esos puntos es sobre la evangelización, y expresa que “la Iglesia debe salir de sí misma e ir a las periferias” no solo geográficas, sino también las existenciales, manifestadas en el misterio del pecado, el dolor, la injusticia y la ignorancia, entre otras.

El punto dos señala una crítica a la Iglesia “autorreferencial”, que se mira a sí misma en una especie de “narcisismo teológico” que la aparta del mundo y “pretende a Jesucristo dentro de sí y no lo deja salir”.

Como consecuencia de esto, se dan dos imágenes de Iglesia según indica el punto tres de la intervención del cardenal Bergoglio: una es “la Iglesia evangelizadora que sale de sí” y otra es “la Iglesia mundana que vive en sí, de sí, para sí”. Y es esta consideración dual la que debe “dar luz a los posibles cambios y reformas que haya que hacer” en la Iglesia.

En su último punto, el todavía arzobispo de Buenos Aires confesaba a los cardenales lo que esperaba de quien resultara elegido para dirigir la Iglesia sin saber que sería él mismo: “un hombre que, desde la contemplación de Jesucristo… ayude a la Iglesia a salir de sí hacia las periferias existenciales”.

El arzobispo de La Habana reveló también en su homilía que, por coincidir con ese pensamiento sobre la Iglesia, preguntó al cardenal Bergoglio tras su intervención si tenía un texto escrito, pues deseaba conservarlo, lo cual este negó.

Pero añadió que a la mañana siguiente, “con delicadeza extrema” le entregó el texto de la “intervención escrita de su puño y letra tal y como él la recordaba”.

Se hizo referencia a la evangelización. Es la razón de ser de la Iglesia. – “La dulce y confortadora alegría de evangelizar” (Pablo VI). – Es el mismo Jesucristo quien, desde dentro, nos impulsa.

1.- Evangelizar supone celo apostólico. Evangelizar supone en la Iglesia salir de sí misma. La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las periferias, no solo las geográficas, sino también las periferias existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria.

2.- Cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar deviene autorreferencial y entonces se enferma (cfr. La mujer encorvada sobre sí misma del Evangelio). Los males que, a lo largo del tiempo, se dan en las instituciones eclesiales tienen raíz de autorreferencialidad, una suerte de narcisismo teológico. En el Apocalipsis Jesús dice que está a la puerta y llama. Evidentemente el texto se refiere a que golpea desde fuera la puerta para entrar… Pero pienso en las veces en que Jesús golpea desde dentro para que le dejemos salir. La Iglesia autorreferencial pretende a Jesucristo dentro de sí y no lo deja salir.

3.- La Iglesia, cuando es autorreferencial, sin darse cuenta, cree que tiene luz propia; deja de ser el mysterium lunae y da lugar a ese mal tan grave que es la mundanidad espiritual. Ese vivir para darse gloria los unos a otros. Simplificando; hay dos imágenes de Iglesia: la Iglesia evangelizadora que sale de sí, o la Iglesia mundana que vive en sí, de sí, para sí. Esto debe dar luz a los posibles cambios y reformas que haya que hacer para la salvación de las almas.

4.- Pensando en el próximo Papa: un hombre que, desde la contemplación de Jesucristo y desde la adoración a Jesucristo ayude a la Iglesia a salir de sí hacia las periferias existenciales, que la ayude a ser la madre fecunda que vive de “la dulce y confortadora alegría de la evangelizar”.

Javier Alonso Sandoica

Comentarios

  1. Lo de la mundanidad espiritual, qué fuerte…

    • Que la iglesia salga de si hacia las periferias existenciales!!!
      Eso es evangelizar y ser portadores de la Buena Noticia! Que Cristo ha resucitado y vive en medio de su pueblo!
      Cuánta gente conocería la esperanza!!!

  2. silvia basílico dice:

    me encantó me acordé de una homilía del padre Pace que fue director de la renovación carismática y usó esta expresión: la renovación carismática es como una luz encendida una noche de tormenta: entran toda clase de bichos, (entre esos bichos me encontraba yo), que persevero todavía en la fe gracias a las convocatorias de esos sacerdotes que salieron a buscar y a lidiar con nosotros los que estábamos afuera.Hermosa y cierta reflexión de nuestro papa. gracias por este espacio.

  3. Me llenó de emoción conocer las ideas del Santo Padre!!! Hay tanta necesidad de Jesucristo entre la gente….!!!!

  4. Javier podrías dar más luz sobre las periferias existenciales…especialmente las no geográficas.

  5. guillermo, creo que se refiere a a estar presente- acompañando y viviendo-dónde esa el pecado , la pobresa , la injusticia, estar donde hay necesidades concretas. y hacer presente a Jesús, a través nuestro “compadecimento” real

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