lunes, 11 diciembre, 2017

El poder de los silenciosos y la fuerza de voluntad rescatada

El poder de los silenciosos y la fuerza de voluntad rescatada

Hay niños que son menos sociables que otros, hay personas que se nutren en el silencio y en la soledad esporádica, pero hoy, éstos no entran en el perfil medio del que se supone popularmente, por ejemplo, un líder empresarial, un buen estudiante o un creativo.

El poder de los silenciosos y la fuerza de voluntad rescatada




Desde los años 40 del siglo pasado, como explica Cain, la necesidad de “vender” y el paso de una sociedad rural a una urbana junto a otros cambios conduce a que los introvertidos socialmente estén peor considerados


Hoy se pospone cualquier esfuerzo ante el aliciente de tener una gratificación inmediata. Esto lleva a problemas como la drogadicción y a la dificultad de mantener el matrimonio o de ahorrar y no endeudarse demasiado, de vivir de acuerdo a las posibilidades de cada uno.

WillpowerQue vivimos una época de charlatanes donde el que me habla más y más rápido se lleva el gato al agua no es una novedad. El libro “Quiet” de Susan Cain (que han traducido al español como “El poder de los introvertidos en un mundo incapaz de callarse”) es apasionante. La autora explica el origen de ese carácter que hoy es visto de manera menos favorable, tanto en el ámbito laboral como social, también en el educativo, aspecto éste muy importante.

Yo recuerdo oír decir a mi madre que las personas silenciosas, calladas, a menudo eran interesantes y permanecían así, en silencio, porque tenían un mundo interior rico y no tenían quizás necesidad de atraer la atención tanto. Hay de de todo, naturalmente, pero desde los años 40 del siglo pasado, como explica Cain, la necesidad de “vender”  y el paso de una sociedad rural a una urbana, junto a otros cambios, conduce a que los introvertidos estén peor considerados socialmente y  que en algún caso se les tache de enfermos que deben ser “curados”.

Hay niños que son menos sociables que otros, hay personas que se nutren y recargan en el silencio y en la soledad esporádica, pero hoy, como la autora muestra, éstos no entran en el perfil medio del que se supone popularmente, por ejemplo, un líder empresarial, un buen estudiante o, incluso, un creativo. Así pasa en universidades americanas donde tienes que estar socializando de modo constante… -formar parte de equipos de estudio y trabajo, de clubs, etc.- o en algunos entornos empresariales donde, por ejemplo, se considera mejor a los que hablan con seguridad aunque no sepan de qué están hablando (el clásico charlatán de antaño) y a los que se dedican a hacer relaciones públicas o son por naturaleza más sociables.

Cain da algunas pistas de las causas y consecuencias de todo este entramado y, por supuesto, cómo extrovertidos e introvertidos no son nunca caracteres unívocos ni cerrados y el modo en que colaborar y respetarnos en el entorno familiar, en el matrimonio, con amigos y en el trabajo.

Otro libro muy interesante todavía no traducido apela a la fuerza de voluntad como ese activo hoy minimizado. “Willpower. Why Self-Control is the Secret to Success” está escrito por Roy F. Baumeister y John Tierney, un psicólogo social y un periodista. No tratan nada que no sepa un buen padre o un buen profesor o, en general, cualquier persona que se dedique a la educación o haya sido, ella misma, educada.

Frente al auge de la autoestima, importante, pero hoy en exceso exaltada, la fuerza de voluntad, que no es innata y tiene que ser ejercita,  ha vivido un declive fatal. Hoy se pospone cualquier esfuerzo ante el aliciente de tener una gratificación inmediata.

Esto lleva, por ejemplo, a problemas como la drogadicción, la dificultad de mantener el matrimonio o de ahorrar y no endeudarse demasiado, de vivir de acuerdo a las posibilidades de cada uno. Porque como los autores demuestran, nuestra sociedad es tan rica en estímulos variados que si no tenemos fuerza de voluntad estamos a la deriva. La clave para individuos libres, y no a merced de las circunstancias, es ejercitarse en la fuerza de la voluntad, y para ello nunca es demasiado tarde.

Aurora Pimentel

Deja un comentario