sábado, 23 septiembre, 2017

El don de disfrutar


María Fernández Dobao

María Fernández Dobao

Hace unas semanas tuve el privilegio de disfrutar del sonido en directo de una gran orquesta como es la Royal Concertgebouw Orchestra. Una vez más me di cuenta de la fortuna que supone tener la capacidad de apreciar la belleza y el don de disfrutar contemplándola en sus diferentes manifestaciones. Pese a llevar más de treinta años intentando descubrir los entresijos de la música, estudiándola, analizándola, sirviendo modestamente de vehículo para transmitirla a los demás, me sigue pareciendo milagroso que del simple rozamiento de un arco sobre unas cuerdas, de columnas de aire de diferentes longitudes o de unas cuerdas golpeadas pueda salir algo tan maravilloso; la música no puede reducirse a un fenómeno físico-armónico, la música no llega a ser tal si no va acompañada del alma: del alma del compositor, del alma del intérprete y del alma del oyente.

concertgebouw

En estos días he podido disfrutar también del directo de un buen dúo de jazz y de un prometedor cantaor y guitarrista flamenco. En ambos casos me llamó la atención la humildad de los artistas, de esos portadores de belleza que con su arte consiguen que se nos ensanche el alma. Uno de los jazzistas reconoció el inmenso trabajo de años que hay detrás de lo que nos ofrecieron, pero de la misma manera quiso transmitirnos que hay algo que no viene de ellos que transforma ese trabajo en arte y les permite emitir algo de luz en esta época tan oscura. El flamenco quiso instruirnos un poco en los diferentes palos, y es de agradecer, pero bastaba con escuchar lo que salía de esas seis cuerdas para darse cuenta de que la música no es sólo teoría, va más allá.

david-larible-teatro-price-01Y si hablo de música, de humildad, del alma, de luz, de disfrutar y de hacer disfrutar, no puedo dejarme en el tintero al gran David Larible, que durante diez días  nos ha ofrecido su arte en el Circo Price de Madrid. Considerado el mejor payaso del mundo, con una importante y completa formación a sus espaldas y el don de hacer reír a la gente de una manera inteligente y limpia, consigue iluminar las miradas de tres generaciones, despertar la vida del público allí sentado, conmover sin caer en la sensiblería, recordarnos que la música y el humor son ingredientes fundamentales para vivir. Y todo ello desde la más absoluta humildad.

smiling-kidConsidero un verdadero lujo poder disfrutar de la belleza en su más amplio sentido: de la que nos ofrece la Naturaleza, de la que nos proporciona el arte, de la de una sonrisa…Es un lujo que no se puede comprar, que no se paga con dinero, es un don divino que he tenido la suerte de recibir. Por mi profesión y mis aficiones he tenido también el privilegio de ver miradas brillantes, sentir corazones encogidos y caras de asombro con inocencia infantil. Disfrutar y hacer disfrutar, dos dones recibidos del Cielo por los que no dejo de dar gracias a Dios, sobre todo en los tiempos que corren…

María Fernández Dobao.

Comentarios

  1. Maravilloso Maria! La verdad es que es un regalo de Dios tener esos sentidos. El poder escuchar y elevar tu alma al cielo, reir por la gracia de otros, y gozar ver lo que muchos que no pueden. Gloria a Dios por esas maravillas de la vida y a ti gracias por apuntarlas. Gaudhy

  2. Fernando Ruiz-Ocana dice:

    Amen

  3. Alejandro Vega dice:

    Precioso. Enhorabuena!

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