sábado, 23 septiembre, 2017

El triunfo de la miseria


El-triunfo-de-la-miseria-1“Fulanito de Tal y Menganita de Cual, son amigos y residentes en Madrid”. Así empezaba cada viernes el 1, 2, 3. Un concurso que mantenía a media España pegada al televisor. Era inocente y algo naif, como la España de los setenta. Cuatro décadas después, ni los concursos de la tele son tan inocentes, ni España es tan naif.

Ahora, cualquier concurso que pretenda hacerse un hueco en el prime time necesita que sus participantes sean “famosos”. Da igual el pelaje del individuo, el espectador necesita carnaza. Y una carnaza conocida. No es suficiente con entretenerse viendo las destrezas, habilidades o memeces de que son capaces anónimos concursantes, ahora el público quiere más. La isla de los famosos, Tu cara me suena o Mira quién baila son sólo alguno de los ejemplos de la selva en la que se ha convertido la parrilla televisiva. Si carecemos de famosos, entonces, los inventamos. Famosos fabricados a la medida de las cadenas. Fenómenos como Gran Hermano y Operación triunfo están para demostrarlo. Podríamos decir que son modas, y como cualquier moda, algo pasajero. Pero todo este delirio creativo de los productores es algo más. Es el reflejo de una sociedad que se está quedando hueca.

El-triunfo-de-la-miseria-2Hace unos meses saltó a los informativos la noticia de que  Doña Olvido Hormigos, Concejala socialista del Ayuntamiento de los Yébenes, había protagonizado un video erótico de carácter personal, grabado con su propio teléfono, que se estaba difundiendo por la red. Ya tenemos famosa. Unos meses después abandona el Consistorio, no por el desgaste que éste hecho haya producido en su imagen, todo lo contrario, porque la han ofrecido participar en un nuevo concurso presentado por el inevitable Jesús Vázquez, Mira quien salta. La ex concejala socialista asegura que en el programa no se va a tocar su vida privada. ¿Y ya qué más da? Digo yo. Cuando llega el día en el que alguien se sienta frente al televisor para ver como una persona, que fue elegida democráticamente para hacerse cargo de una parte del servicio público, se tira de un trampolín por el hecho de que se masturbó frente a su móvil, es que algo está enfermo.

El-triunfo-de-la-miseria-3Y no nos engañemos, no sólo se trata del morbo provocado por los incontenibles ardores sexuales de la representante pública, cualquier excusa sirve para distraer al personal. Y si no que se lo digan a los iluminados que contrataron a Cecilia Giménez para participar en el programa especial de pre-Nochevieja de Neox, porque alcanzó la fama al restaurar el Ecce Homo de Borja. Un trabajo que destrozó un fresco del Santuario de la Misericordia de ésta localidad zaragozana, y que se vio recompensado con un contrato para participar en el programa junto a Remedios Cervantes, que también la lió parda haciendo perder 5.000 euros a un concursante en el programa Atrapa un millón. Vaya pareja.

Vivimos un tiempo en el que los toreros de salón cortan orejas, mientras que los que se la juegan en la plaza se comen los mocos. Universitarios que tienen que echarse la mochila al hombro para buscar trabajo de camarero en Dublín, mientras que actrices de medio pelo se dan baños de gloria en programas del corazón. Y así con todo.

Si la sociedad sigue premiando el despropósito, si no se valora el trabajo bien hecho, el esfuerzo, y el talento, acabaremos siendo testigos de cómo la miseria intelectual se apodera de todo. Algunos quisieron bajar el listón para que todo el mundo pudiera saltarlo, pero lo bajaron tanto que ya no se puede superar ni agachándose.

José Cabanach

Comentarios

  1. Teresa Sánchez Merino dice:

    No obstante, todos son hijos de Dios!

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