sábado, 21 octubre, 2017

La gélida mirada de la directora


por Martín Montes Guirao

por Martín Montes Guirao

 No me gustó En tierra hostil porque casi hostil me pareció el tratamiento que su directora, Kathryn Bigelow, hace del tiempo cinematográfico y de los personajes. Del tiempo, porque el estilo espagueti western es reprobable si no se justifica, y allí se dilataban ad nauseam las escenas de aproximación a los explosivos, carentes de intensidad sostenida en el metraje. Y de los personajes, porque en ellos Bigelow sólo muestra un rasgo monocromo, sólo uno. Aquel sargento, experto en detonar artefactos explosivos en la guerra de Irak, llevaba el miedo en el cuerpo y lo oíamos a través de su respiración en la escafandra. Pero apenas sabíamos más de él, y que tuviera miedo era evidente. Ahora, en La noche más oscura, la responsable de la CIA está sola en el mundo, sin amigos ni novio ni casa. Y ya está. En lo demás no es más que un detective de Agatha Christie que busca paso a paso la solución al enigma.

la-fotoLa nueva entrega del dúo Bigelow,en la dirección, y Mark Boal, en el guión, no ha sentado nada bien a tirios y troyanos de la política norteamericana. Según ha informado la agencia Reuters, el Comité de Inteligencia de la Cámara Alta de EE UU quiere sentar a ambos en el banquillo para que declaren sobre sus fuentes. Según documentos revelados por la web Judicial Watch, tanto el guionista (que ejerció como reportero de guerra antes de pasarse al cine) como la directora, tuvieron acceso a los archivos de la CIA y del Pentágono, algo que no ha sentado nada bien a altos cargos tanto militares como civiles. Reuters avisa de que la investigación tendrá dos vertientes: primero, se indagará sobre cómo accedieron Bigelow y Boal a dicha información. Y, además, se harán pesquisas sobre qué agentes de la CIA proporcionaron las descripciones de las sesiones de tortura (o, en jerga oficial, de “interrogación asistida“), cuya crudeza es uno de los puntos fuertes del filme.

“como la mirada de la directora es profundamente gélida, da la impresión de que si no se hubiera abusado de los derechos de los fundamentalistas detenidos, Osama Bin Laden seguiría con vida”

la-foto2Pero claro, como la mirada de la directora es profundamente gélida en lo que nos cuenta,  da la impresión que los métodos de tortura empleados por los agentes de la CIA son adecuados para el desenlace final. Es decir, que si no se hubiera abusado de los derechos de los fundamentalistas detenidos, Osama Bin Laden seguiría con vida. Además hay un elemento de venganza en la mirada de la protagonista cuando sugiere tomarse la muerte del jefe de Al Qaeda como asunto de vendetta personal.

la-foto3Es verdad que no existe en la cinta el tono épico al que nos han acostumbrado las historias bélicas de serie B. Tampoco se nos abruma con efectos especiales. Todo eso es de agradecer. Pero echo de menos a personajes con volumen, llenos de puntos de fuga. Todo funciona como un capítulo de una serie para la televisión, donde los caracteres redondean los guiones, son sus lacayos.

Martín Montes Guirao

Comentarios

  1. Iré a verla. “En tierra hostil” me gustó. Es interesante ver críticas que no coinciden con lo que uno ve.

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