Viernes, 21 Julio, 2017

Los brotes verdes de la moderación


palomadelapazLos brotes verdes los achicharró una ministra socialista a la que se le ocurrió recurrir a esta metáfora que, por cierto, con o sin su conocimiento, recuerda a la ramita que trajo la paloma al Arca de Noé. La tradición cristiana se cuela por todas las rendijas aunque pretendan impedirlo.

Desde aquella muy desafortunada intervención parlamentaria la sequía y la desolación parece ser la tónica dominante y los indicadores económicos se empeñan en dar la razón a esa tozuda percepción que ha hecho mella en todos: de brotes verdes, ni asomo. El PIB que se vuelve a desplomar, la deuda que nos come y comerá por más años de los que viviremos, el paro que repunta en cada remesa de datos, la sociedad que se sume en la desesperanza.

 

Voy a dar la razón a los mayas, a pesar de que no hubo fin del mundo el 21 de diciembre, porque sí tenemos que estar ante alguna suerte de cambio de ciclo. La razón es sencilla: así no podemos seguir. La pregunta que a todos nos ronda la cabeza es cuándo llegarán los brotes verdes.

Los economistas no se atreven a dar respuesta  después dela catastrófica actuación que tuvieron durante los años de bonanza en que no supieron, pudieorn o quisieron predecir la crisis. Escuché una frase a uno en la radio que traigo a colación porque me encantó: se declaraba “economista forense”, capaz solo de explicar las causas del fallecimiento.

tio-gilito

A mí se me ocurre que una buena idea es volver al origen para tener persepctiva. No digo, claro está, que acabemos con el progreso que hemos logrado, pero sí que pensemos en la perspectiva vital. Dijo Dios a los primeros hombres en el Paraíso: “Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que reptan por la tierra”. No dijo “haceos cada día más ricos”. No dijo “mantened un crecimiento exponencial, no para sustentar a esa multiplicación de personas, sino para que cada vez menos multiplicados, menos perosonas tuvieran más”.

¿Brotes verdes? Claro que los habrá, y en muy breve. Pero serán los brotes verdes de la moderación. El mundo maya quizá no estaba tan errado al predecir ese famoso cambio de ciclo –el fin del mundo, evidentemente, no llegó-. A lo mejor, lo que nos toca hacer es recuperar una filosofía de la economía en la que el crecimiento económico no tenga por objetivo el enriquecimiento personal porque no está para eso hecho el mundo. Si nos convencemos de esa realidad, habrá brotes verdes, muy pronto.

María Solano Altaba
@msolanoaltaba

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