martes, 17 octubre, 2017

La cueva de los sueños olvidados


El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona
Friedrich Hölderlin

Werner_Herzog

Werner Herzog

El gran director alemán Werner Herzog obtuvo permiso de las autoridades francesas para rodar esta película en la cueva de Chauvet, donde al parecer se encuentran las pinturas rupestres más antiguas hechas por un homo sapiens. El resultado de esta experiencia cinematográfica fabulosa es una excepcional película gracias a la que podemos adentrarnos en los orígenes de nuestra especie. Debido a las restricciones impuestas a causa de la fragilidad del enclave, Herzog apenas puede hacer otra cosa que no sea guiarnos por la estrechísima senda abierta en la cueva y mostrar con escasa iluminación las soberbias representaciones de la antigua fauna europea: caballos, bisontes, leones, osos cavernarios.

Cuevas de Nerja - Focas

Cuevas de Nerja – Focas

Las pinturas de Chauvet tienen unos treinta mil años de antigüedad. En 2012, con posterioridad al rodaje de la película por tanto, se ha descubierto que las pinturas rupestres de la cueva de Nerja podrían ser unos diez mil años anteriores y acaso sean obra de los últimos neanderthales. Si se confirmase la suposición nos encontraríamos ante uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años. De nuevo las imágenes representan animales: focas, pintadas en esta ocasión por una especie distinta a la nuestra.

Cueva de Chauvet - Rinocerontes

Cueva de Chauvet – Rinocerontes

No sé qué pensarán los pintores, los fotógrafos y los grafiteros actuales cuando se dedican a representar algo, pero me imagino que comparten con estos remotísimos antecesores paleolíticos al menos una cosa, y es que la obra responde de una u otra forma a una necesidad interior y en consecuencia se dedica a algo que resulta importante para el autor. Aunque un artista contemporáneo se enfrente a un encargo alimenticio, el tratamiento siempre revela una cierta impronta personal que está ligada a aspectos profundos de su psicología, a mundos personales que afloran en cuanto el tataranieto de un mono empuña un lápiz.

Marvin Harris

Marvin Harris

El hecho de que en la pintura rupestre paleolítica sea tan infrecuente la representación humana por tanto tiene que significar que para los autores no eran importantes sus congéneres en la misma medida en que eran importantes los animales. Por eso es tan creativo el concepto de humanidad del que hablábamos la semana pasada, porque no es en absoluto evidente ni inmediato que el otro sea como yo a todos y cada uno de los efectos. Como cuenta Marvin Harris en su libro ‘Antropología cultural’, la humanidad ha estado practicando el infanticidio hasta épocas relativamente próximas, y tal cosa ocurría en sociedades capaces de levantar iconografías tan refinadas como las que la piedra ha retenido.

Cueva de Chauvet - Friso de los caballos

Cueva de Chauvet – Friso de los caballos

En un cierto momento de la película Herzog se entrevista con expertos que nos ilustran sobre algunos aspectos de la vida de los hombres primitivos descubiertos recientemente. Un profesor alemán nos explica a qué podría sonar la música del paleolítico. Para ello extrae de un estuche una réplica exacta de una flauta paleolítica hecha de hueso que ha sido encontrada en una cueva alemana y comienza a interpretar una melodía enormemente familiar. El asunto estriba en que las notas que reproduce la flauta corresponden a las de una escala pentatónica, que asociamos hoy a la música oriental y en occidente fue muy predilecta de Debussy. En este vídeo podemos ver al profesor Wulf Hein, un especialista en reconstruir este tipo de flautas, interpretando algunas melodías en un instrumento hecho con el hueso del radio de un buitre.

 

 

Nuestra Cueva

Nuestra Cueva

Uno de los grandes aciertos de Werner Herzog es el título de su película: ‘La cueva de los sueños olvidados’. Aquellos hombres de las cavernas sentían emociones muy semejantes a las nuestras porque su cerebro ya era como el nuestro. Y sin embargo no queda memoria alguna de sus sueños, ni de sus ilusiones, ni de sus miedos. En la actualidad disponemos de multitud de sistemas para codificar lo que pensamos, y es de suponer que de nuestras ilusiones y nuestros miedos quede constancia en el futuro, pero no reconozco mis sueños en nada que haya leído o escuchado o visto en ningún sitio y sospecho que a todo el mundo le ocurre lo mismo porque los sueños no se pueden representar de manera fidedigna. ¿A qué desmemoria irán a parar los sueños actuales? Y lo que es más importante, ¿en qué caverna nos encontramos?

 Alvaro Fierro Clavero

Comentarios

  1. A la Poesía, al Arte en definitiva, ahí van a parar nuestros sueños actuales que de ninguna forma creo pueda ser considerado una desmemoria sino todo lo contrario. De la misma forma que los sueños de esos hombres fueron a parar a esas pinturas que hoy podemos disfrutar, ¡magníficas, por cierto, bellísimas. Un hombre que es capaz de representar un rinoceronte, o varios, otal vez uno solo en aparente movimiento (esos silueteados) o la representación de la multiplicación de ellos, o simplemente la visión en perspectiva de toda una manada, o un hombre que s capaz de trasladar el aspecto físico de una especie de ciervo o caballo, cabezas distintas aunque similares, (y con esa altísima calidad) es un hombre que piensa con sus sueños en su propio medio, y ahí nos los dejó. Hoy podemos saber que sus ojos, y por tanto su cerebro podía saber valorar, distinguirse de lo que le rodeaba y analizarlo, por este o aquél motivo, todos los fenómenos que ante él se extendían sí eran apreciados, como el hecho de la representación, del registro, demuestra, y si esto sucedía es porque formaban parte de sus sueños (anhelos y puros sueños, pesadillas incluidas).
    Nuestra caverna es azul y convexa, preciosa, por cierto.
    Feliz 2013.

  2. Interesantes reflexiones, Álvaro, y muy representativo el sonido de la flauta. Gracias por compartir conocimientos tan sugerentes. Un Feliz 2013, amigo Fierro. Abrazos para toda la familia

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