Miércoles, 26 Abril, 2017

El Conde de Montecristo ya no quiere ser francés


depardieuGerard Depardieu ha entregado su pasaporte y su tarjeta de la Seguridad Social a las autoridades francesas. Conmoción nacional. La Francia se estremece. Parece una nueva versión de la venganza de Edmundo Dantes, uno de los papeles que han convertido en leyenda al actor. Porque Depardieu es un símbolo para los franceses, un icono que representa todo lo que para ellos encarnan los colores de la bandera tricolor. Libertad, igualdad y fraternidad. Parece que el actor no vio tan claro eso de la igualdad cuando el ejecutivo socialista, liderado por François Hollande, decidió que aquellos que ganaran más de un millón de euros al año debían apoquinar el 75 por ciento para ayudar a mantener la fraternidad. Y con las mismas, el dueño de Louis Vuitton, Bernard Arnault, y Cyrano han cogido las de Villadiego y ahí os quedáis. Normal.

Los socialistas franceses no han tardado en poner a bajar de un burro al cómico y al bolsero. (Con lo que la Francia ha hecho por ellos y así se lo pagan) Y es que lo de poner a caldo a las personas con dinero parece una consigna de los socialistas. Aquí, en España, Amancio Ortega no ha cogido el petate y se ha largado con Zara, ha echado mano de chequera y ha donado veinte millones euros a Cáritas. Bueno, pues también está mal. Algo tendrá que ocultar, aseguran los salvapatrias. Hay que joderse. Imaginemos que a alguno de estos iluminados de birlan de la nómina las tres cuartas partes de lo que ganan con su trabajo honrado ¡Habría que oírlos!

“Medidas populistas, políticas de escaparate y demagogia de salón. Cyrano se larga con la música a otra parte, y no me extraña”

louis-vuittonParece de recibo que los que más ganan, más aporten. Bien. Eso es una cosa, y otra es que se les asalte con la cheira abierta estilo Curro Jiménez. Durante años, los socialistas de un lado y otro de los Pirineos han despilfarrado a manos llenas el patrimonio de todos los ciudadanos, y ahora quieren que la fiesta la paguen los demás. Medidas populistas, políticas de escaparate y demagogia de salón. Cyrano se larga con la música a otra parte, y no me extraña. Putin ya le ha ofrecido pasaporte ruso, por si las moscas. Y los chechenos se pirran por tener a Depardieu en su censo. Parece que ellos sí han entendido que personajes como los que están huyendo de la pira son activos para cualquier país. Que no hay que matar a la gallina de los huevos de oro.

Someter a los ciudadanos a unas leyes fiscales tan despiadadas es como estar preso en el Castillo de If. El Conde de Montecristo se largó en cuanto que pudo, y Depardieu está en las mismas. Le aplaudo. La crisis no se soluciona castigando de esa manera a los que más ganan.

 

José Cabanach

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