Jueves, 17 Agosto, 2017

La ONU es de unos pocos


Los países miembros de Naciones Unidas eligen hoy a 18 nuevos miembros rotatorios del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la organización, en medio de las habituales polémicas acerca de que si todos los candidatos realmente respetan esos derechos. En esta ocasión hay veinte países candidatos, y el reparto por regiones del mundo hacer que, por ejemplo, los tres países aspirantes por el grupo de América Latina y el Caribe (Brasil, Argentina y Venezuela) tienen asegurada su elección.

La ONU se hizo fuerte en la defensa de los Derechos Humanos a partir del año 1989. Se presentó como la única institución capaz de dar un rostro humano, ético y duradero a la incipiente globalización. Se ofreció entonces como un contrapeso ético al poder económico de la dictadura de los mercados y pretendió hacerse con el monopolio de la ética. Bueno, de hecho, desde 1990, la ONU organizó una serie sin precedentes de grandes conferencias intergubernamentales que cubrían todos los aspectos de la vida en sociedad: educación, niños y derechos, población, mujer, derechos humanos… Y el objetivo fue crear una nueva visión del mundo, un nuevo orden mundial, un nuevo consenso mundial de normas. Como ha escrito Marguerite A. Peeters, “se aceptó tácitamente que la nueva ética mundial debía constituirse, por así decirlo, ex nihilo, mediante un proceso de consenso”.

Un ejemplo, los conceptos clásicos de la civilización occidental empiezan una fase de metamorfosis. Verdad, amor, esposo, esposa, identidad, conciencia, comunión, padre, madre…, todos ellos languidecen en favor de “globalización con rostro humano”, “desarrollo sostenible”, “igualdad de género”, “derechos sexuales”.

Por entonces empiezan a organizarse las ONGs (medioambientales, pacifistas, feministas…) y lobbies, como el del control demográfico. Y esas grandes ONGs empiezan a tener un protagonismo absoluto en las distintas conferencias. La familia, la empresa y la Iglesia, estuvieron excluidas de lo que se entendías por “sociedad civil”. Y así hasta hoy.

La pregunta es ¿los derechos humanos se crean por consenso de unos pocos?, ¿los derechos humanos vienen en el pack básico original, o hace falta que ONGs y lobbies digan cuáles son? El problema en la ONU es que puede ser rehén de un “partenariado” con grupos de presión que imponen su particular ideología.

Javier Alonso Sandoica

Deja un comentario