Viernes, 21 Julio, 2017

Blade Runner no amarillea, 30 años de estreno


Otras películas sí que lo hacen, y la ciencia ficción tiene el peligro de adelantarse más de la cuenta y pegarse un batacazo por inverosímil. Philip K. Dick tenía razón cuando escribía que la tarea de un escritor de ciencia ficción consiste en someter a un examen riguroso las ideas y tendencias de la propia sociedad, a fin de ver a qué se parecerá el mundo del futuro si estos elementos son dominantes. Cuando Ridley Scott leyó su novela “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” vio allí un potencial de historia para llevar a la gran pantalla. Han pasado treinta años y a Blade Runner no le ha salido ni una arruga. La lluvia, la arquitectura y la oscuridad omnipresente nos conmovieron a los jovenzuelos de entonces. ¿Efectos especiales?, ¿qué es eso en Blade Runner?, los efectos chisporroteaban en los ojos de Sean Young y en los diálogos de Rutger Hauer, ahí estaba todo, era más necesario oír el drama del replicante que ver su diseño interior. Si la cosa se hubiera rodado en el siglo XXI, habríamos visto antes el alucinante cableado del replicante que “su alma”.

Se sabe que Hauer improvisó parte del famoso monólogo final, al igual que la incorporación de la paloma. En ese discurso quedan expresadas la suerte y dignidad de tener vida, y se recogen las aspiraciones más profundas del hombre por una vida verdadera, precisamente en labios de alguien privado de humanidad.

Los replicantes hacen referencia a la replicación del ADN. Como se dice al comienzo de la película, los Nexus 6 poseen una gran clarividencia intelectual y delicados sentimientos. Su carácter violento se deriva de la manipulación a la que han sido sometidos. Se les intenta dotar de apariencia humana pero se les priva de su verdadera humanidad.

En su trabajo sobre Blade Runner, Juan José Muñoz García escribe, “los replicantes son tratados como objetos o medios para realizar funciones que todos detestan, y para someterlos bajo control se los elimina cuando cumplen cuatro años de vida. Esta es la raíz de la rebelión. Los habitantes de la Tierra han conseguido un mundo inhumano y violento como consecuencia del abuso de la técnica”.

Blade Runner parece un comentario visual a la célebre frase de Ray Bradbury, “los relatos de ciencia ficción no pretenden predecir el futuro, sino más bien evitarlo

Javier Alonso Sandoica

Comentarios

  1. Has expresado perfectamente lo que a mi me sugiere la película. Es una cinta estremecedora por su atmósfera agobiantemente trascendente.

    Me ha encantado este post. Enhorabuena por vuestro trabajo en #Adiciones 🙂

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