martes, 19 septiembre, 2017

276.989 o la sinrazón

276.989 o la sinrazón

"¿Que los políticos no dan la talla? Completamente de acuerdo. Pero por eso, porque no la dan de modo mayoritario, y gran parte de lo ocurrido es culpa de su torpeza y su incapacidad, de su falta de total liderazgo, es hora de no estar callados"

276.989 o la sinrazón




Bildu está donde está por muchas comodidades, bastantes negligencias y complejos y no pocas ingenuidades .


El totalitarismo se construye gota a gota, como viene pasando en el País Vasco desde hace más de 50 años Con la Constitución en la mano, con el Estado de Derecho, la noticia es también que muchos no nos resignamos y vamos a seguir al lado de nuestros compatriotas españoles y vascos

Invitada por Javier Alonso Sandoica, acepto encantada colaborar con ADICIONES con esta sección bajo el título de “La noticia de la semana”.

Creo que en esta ocasión la noticia está en las recientes elecciones del País Vasco y, en concreto, en el hecho de que 276.989 ciudadanos hayan  votado a Bildu.

Se dice pronto: 276.989 electores, el 25% de los que han votado.

Hay dos facetas de esta noticia. La primera es el hecho de que quienes están ligados al terrorismo y no condenan la violencia se sienten a dictar leyes, a gobernar, y lo hagan en primer lugar, no podemos olvidarlo, “gracias” a que el Estado de Derecho no ha hecho su trabajo. Primero por unos, y luego por  otros, el caso es que Bildu está donde está por muchas comodidades, bastantes negligencias y complejos y no pocas ingenuidades . Y por simples mentiras y falsedades. Pero también, y esa es la parte que quiero resaltar ahora, por el hecho de que 276.989 personas han votado, votan, a la formación filoetarra.  Son muchas personas. ¿Qué les ha pasado? ¿Qué les pasa?

Acabo de ver en el festival de cine de Valladolid, la Seminci, la película “Hannah Arendt”  de Margaret Von Trotta, francamente recomendable. Se centra en la controversia suscitada ante los escritos de la filósofa a raíz de cubrir como corresponsal el juicio en Jerusalén de Eichman, el criminal nazi.

Hannah Arendt intentó explicar cómo era posible que aquel criminal lo fuera sin atisbo de sentimiento de culpabilidad, no fue su intención, él cumplía órdenes y lo cierto es que no mató con sus manos a nadie. Era un instrumento más en el mecanismo de una inmensa maquinaria, así se presentó él. “Renunció a pensar”, concluía Arendt. Una conclusión que fue mal interpretada, pues parecía que quería exculparle. El problema del mal preocupó a la filósofa toda su vida.

Vi la película el día de reflexión, el sábado. Y el domingo por la noche, a medida que se daban los resultados, volví a pensar en Arendt , tan de plena actualidad en ese análisis y en otros. Sus escritos sobre totalitarismo son también muy interesantes.

Porque no sólo  es esa “banalidad del mal”, esto es, el triunfo de la no razón vía renunciar a lo que nos es propio a los humanos –pensar-.  Es que es la “sinrazón”  en la que vive todo el “aparato” filoetarra y sus aledaños, una construcción bien cuidada de mentiras donde no existe la verdad, muy similar a lo que ocurrió en Alemania, no nos queda tan lejano.

Todo totalitarismo se construye gota a gota, como viene pasando en el País Vasco desde hace ya más  de 50 años. Y recuerdo un simple dato: los nacionalsocialistas fueron también un partido legal que fue votado por el 34% de los alemanes.  Que alguien vote algo o a alguien no garantiza la bondad de ese algo o alguien. Ni que sea verdadero lo que defiende o mejor. Se dinamita algo mejor siempre desde dentro, no desde fuera, está claro. Bien lo saben.

¿Qué podemos hacer antes este desastre del País Vasco? No renunciar a pensar en ningún caso.  Y por eso, hay que recuperar el Estado de Derecho, todo siempre con la Constitución y en la legalidad. No podemos tirar la toalla y mirar para otra parte porque no podemos dejar solos a quienes en el País Vasco corren el peligro de vivir  aislados o minimizados, cuando no amenazados –no han dejado de estarlo- por no ser nacionalistas, simplemente por eso, por no serlo. Y eso es lo que ha pasado: la limpieza –que ya se ha producido estos años expulsando a miles de familias del País Vasco- no ha hecho sino empezar. Y van a ponerse a ello con más fuerza si cabe.

Cuanto más consigan atemorizar, su porcentaje de votos será más y más grande. Esto es parte de lo que pasa: entre los que viven en la sinrazón cuidadosamente alimentada todos estos años –y mirada hasta con simpatía por tanto bobo, porque realmente no cabe un tonto más en España-, y entre los que callan, por comodidad, cobardía, miedo o porque acaban por irse, porque están hartos, hemos llegado a estos 276.989 votos de Bildu y a un 34% de abstención. Ambos datos son complementarios.

¿Que los políticos no dan la talla? Completamente de acuerdo. Pero por eso, porque no la dan de modo mayoritario, y gran parte de lo ocurrido es culpa de su torpeza y su incapacidad, de su falta de total liderazgo, es hora de no estar callados.  Con la Constitución en la mano, con el Estado de Derecho, la noticia es también que muchos no nos resignamos y vamos a seguir al lado de nuestros compatriotas españoles y vascos.  Porque no hemos renunciado a pensar, a lo que nos hace personas, humanos.  Y en consecuencia tampoco vamos a renunciar ni a la ley ni a la palabra.

Aurora Pimentel

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